Conciertos con resignación en Aste Nagusia

Doctor Deseo, Rozalén, La Pegatina, David de María, Santiago Auserón y Sebastián Yatra, entre otros, actuarán durante las fiestas de Bilbao./El Correo
Doctor Deseo, Rozalén, La Pegatina, David de María, Santiago Auserón y Sebastián Yatra, entre otros, actuarán durante las fiestas de Bilbao. / El Correo

Durante los nueve días de la Semana Grande bilbaína, se montarán más de 200 conciertos por txosnas, bares, salas...

Óscar Cubillo
ÓSCAR CUBILLO

Durante los nueve días de fiestas en Bilbao, Aste Nagusia ofrecerá más de 200 conciertos repartidos entre txosnas, bares, salas... La mitad de la oferta corre a cargo del Ayuntamiento, que sobre ocho escenarios proyectará desde verbenas y bilbainadas hasta rock local en el Bilborock y los grandes conciertos más o menos transversales.

La propuesta oficial municipal cuenta con una competencia atroz capaz de sacarle los colores. La iniciativa privada se ha currado unos carteles atractivos por ejemplo en las txosnas Algara (la del Kafe Antzokia) y Pinpilinpauxa (trae a Ole Ole 2.0, Locomía…) y en las salas habituales de conciertos: el propio Antzoki (con rock local del bueno), el Shake! (duplas puntuales y con descanso durante los fuegos, todas gratuitas excepto la de Coppel y General Lee) o el Museo Marítimo (shows gratis en la explanada con los nipones The Neatbeats, los londinenses Dustaphonics, etc., más dos citas de abono con La Frontera este domingo por la mañana y The Professionals con el Sex Pistols Paul Cook a la batería este jueves).

Centrándonos en la oferta consistorial, la resignación se impone al repasar el cartel. La esencia de la selección artística no va a cambiar a pesar de las protestas del público de a pie, tampoco habrá riesgo de ningún tipo (o sea se impondrá la corrección política), se seguirá despreciando al heavy metal (el estilo musical que más gentío moviliza a lo largo de las generaciones), y, en la persecución de lo popular, de lo transversal, se echará mano a figuras españolas (ahí está para demostrarlo la plancha de Abandoibarra).

Dando por supuesto que lo principal no va a cambiar, que casi nadie se va a ilusionar al conocer la programación melómana de Aste Nagusia como sí puede suceder en un festival (por ejemplo, al saber de la contratación de David Byrne en el BBK Live), solo nos queda preguntarnos cuestiones menores: ¿por qué los conciertos grandes empiezan tan tarde, casi a medianoche?, ¿por qué todos estos conciertos coindicen a la misma hora y el contribuyente ni siquiera puede disfrutar de dos distintos?, ¿por qué ese interés en levantar hasta cuatro grandes escenarios de los que el de mayor aforo ni siquiera se utiliza todos los días?, ¿por qué ya montado un tinglado de tal magnitud la autoridad se contenta con que solo acoja una actuación? No hay respuestas lógicas.

A continuación revisaremos la programación de los cuatro escenarios municipales nucleares, aunque también recomendamos que se pasen por la música clásica de la Iglesia de la Encarnación (se llena a diario) y por bastantes bolos de la 33 Muestra Metal Pop Rock del Bilborock, donde el Ayuntamiento usa la etiqueta 'metal' a modo de maniobra de distracción.

La Pérgola

El escenario que más se aprovecha a lo largo del día para diferentes actos: bilbainadas al mediodía, DJ pinchadiscos a las 9 y a las 11.30 concierto. La gente que no sabe suele hacer bromas sobre este recinto, en especial sobre la edad de los asistentes, y eso que se ven muchos jóvenes e inmigrantes. En La Pérgola se vive el mejor ambiente de los conciertos, el más limpio y luminoso, donde te dan ganas de comer helados. Otra cuestión mosqueante es la falta de información sobre su programación, que suele conocerse siempre in extremis.

En La Pérgola se mantienen veladas de estilos fijos (el mariachi, las habaneras, los boleros y el transformista Asier Bilbao), y espigaríamos sobre todo estas cuatro citas: Los Reyes del Guaquete con el incombustible Micky más Mochi y Helena 'Los Mismos' Bianco (primer sábado), homenaje a Los Módulos madrileños (domingo), una noche ochentera con los malagueños Danza Invisible (viernes) y la aún bronceada canción del verano de Los Diablos y sus rayos de sol (segundo sábado).

Abandoibarra

La tarima principal, donde siempre se antoja que falta un plus, un algo más. Algo moderno y extranjero no entra en los planes del Ayuntamiento, así que olvídense. A la sombra del Guggenheim se cuela la cuota euskaldun (los gerniqueses Gatibu estarán el primer sábado y llenarán de chavalería la explanada), actúan dos referencias cabareteras con sendas orquestas (el domingo los locales Doctor Deseo con la Banda Municipal de Bilbao llenarán sin sillas el espacio, sillas que se colocarán para ver el miércoles a la alemana Ute Lemper escoltada por la Orquesta Sinfónica de Bilbao), se presenta la cantante albaceteña con vitola feminista Rozalén (lunes; hace poco estuvo de abono en el Euskalduna) y se despliega una asociación muy festivalera e indie, la del ex Radio Futura Santiago Auserón cantando sus éxitos con los mallorquines Sexy Sadie (viernes).

Habrá mucho bueno entre lo citado, pero nos atrevemos a recomendar esta triada: Hombres G, que en Miribilla dieron uno de los mejores conciertos de 2017 (martes), los manonegristas positivistas catalanes de La Pegatina, que en abril abrieron su gira mundial en el Kafe Antzokia, donde encendieron una verbena un tanto larga (jueves), y el amoroso andalusí David DeMaría, que en abril en trío acústico dio un conciertazo promocional en La Cúpula del Campos (segundo sábado).

Plaza Nueva

El tablado de las músicas del mundo. O sea lo que antes se etiquetaba como folk. Es donde actúan más músicos extranjeros, pero lo malo es que a menudo hay que acudir a Google para enterarse de dónde vienen y qué estilo practican. Es lo que nos ha sucedido con los protagonistas de las tres primeras jornadas: Larry & His Flask, hillbilly punk de Oregón (primer sábado; teloneados por los locales Dead Bronco), The Electric Swing Circus, electroswing inglés (domingo), y la Fanfaraï Big Band, árabes parisinos que le dan al rai (lunes).

El resto de los días los contratados son más conocidos y cosecharán varios llenos: las leyendas del folk celta Gwendal, que son de la Bretaña francesa (martes), la 27ª edición ya del 'Bilbao Reggae Splash', con el meloso jamaicano de 70 años Johnny Osbourne (miércoles), una fiesta flamenca eusko-extremeña que puede acabar como el rosario de la aurora (el jueves, de por aquí Juanjo Navas y Sonakai, de por allá Guadiana, El Perrete, El Peregrino…), el swing cañí de la eternamente nostálgica Orquesta Radio Topolino resucitada en 2017 (viernes) y, para cerrar, la 'Euskal Kantarien Jira-Bira', un kantaldi estelar euskaldun con cuatro tótems como Urko, Txomin Artola, Gontzal Mendibil y Gorka Knorr (segundo sábado).

Parque Europa

El último escenario principal, el de más aforo, el más alejado, el menos operativo (solo desde el miércoles), el dedicado a la juventud. En su escueta programación no faltarán las dos sesiones maquineras patrocinadas por sendas emisoras de radio (jueves con Máxima FM y viernes con Megastar FM). Además habrá una dupla regional con los donostiarras Skakeitan, cada vez menos ska a pesar del nombre, más los navarros Vendetta, estos en su gira de despedida (miércoles), y se cerrará el tinglado con una ración de reguetón y pop latino servida por el colombiano Sebastián Yatra (segundo sábado).

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