Aburto justifica el desalojo de los 'manteros' por «preservar la seguridad colectiva»

Los agentes patrullan por la zona. / LUIS CALABOR

SOS Racismo y los vendedores ambulantes piden al alcalde que cese «la persecución policial», porque «sobrevivir no es delito»

BEATRIZ GARNÁNDEZ | JULIO ARRIETA

El desalojo, el miércoles, de los 'manteros' desplegados en las inmediaciones del espacio festivo se produjo para «preservar la seguridad colectiva», y no «por capricho» ni para «fastidiar a nadie». Así lo afirmó este viernes el alcalde de Bilbao, Juan Mari Aburto, para salir al paso de las críticas vertidas por colectivos como SOS Racismo. Según recordó el regidor, el puente del Arenal, en el que se encontraban situados estos vendedores ambulantes, debe estar expedito, como prevén los planes de autoprotección y emergencia diseñados para la Aste Nagusia. Por eso defendió la actuación de la Policía Municipal, un episodio que ocasionó las protestas de varios ciudadanos y que se saldó con la detención de dos de ellos y un agente herido.

Aburto insistió en que «si pasara algo» durante las fiestas, el Consistorio debería «responder a esos planes». «Y para ello, esa vía tiene que estar expedita, libre. Si la gente ocupa la calzada de tal manera que casi es imposible pasar, no lo podemos permitir», remarcó. Así, el Ayuntamiento aplica cada noche el mismo dispositivo preventivo en ese espacio «crítico, clave, que es el previo a los fuegos y hasta que terminen -puede haber en la calle 100.000 personas-, intentar que ese puente no esté ocupado y pueda ser una vía libre de acceso». «El miércoles se ocupó la calzada antes de desplegar ese dispositivo, y lo que hicimos fue, primero, intentar convencer a esas personas de que se retiraran. No lo hicieron e intentamos retirarles», aclaró el primer edil.

El alcalde destacó «la oposición importante de determinados colectivos» que se encontraron los agentes durante su actuación, que les obligó a retroceder. Después, y ante los «atentados a la autoridad» que se produjeron, «tuvieron que actuar utilizando la coerción, que es una parte de la Policía, y hacerlo de la manera más proporcionada posible». «Se trataba de preservar la seguridad colectiva. Así lo venimos haciendo, y así lo continuaremos haciendo el resto de noches», zanjó.

Las explicaciones de Aburto no convencen a SOS Racismo ni a la plataforma de 'manteros' Mboolo Mooye Doole, que pidieron al regidor que ponga fin a la «persecución racista» porque «sobrevivir no es delito». Ambos colectivos, que protagonizaron una concentración de protesta frente al Consistorio denunciaron también el «dispositivo social desproporcionado» y la «exhibición de fuerza» de los policías contra «quienes encuentran» en la Aste Nagusia «una oportunidad para autogenerarse una fuente de ingresos».