Selena Gómez convierte un sostén de abuela y una bata de boatiné en un look de alfombra roja

Selena Gómez convierte un sostén de abuela y una bata de boatiné en un look de alfombra roja

Es la primera vez que la cantante se deja ver por el Festival de Cannes y ha querido hacerse notar con un estilismo que haría las delicias de la mismísma Madonna en los 80

Álava dmoda
ÁLAVA DMODA

Ya sabemos que la moda es un complejo arte que consigue transformar las referencias más inverosímiles en prendas para salir a la calle. Lo hemos visto recientemente personificado en las figuras de Sara Carbonero, Paula Echevarría y Ariadne Artiles que, ni cortas ni perezosas, se enfundaron sus bikinis y bañadores en pleno mayo primaveral para ocupar las primeras filas de un 'front-row' en Ibiza. Por su parte, el modisto andaluz Palomo Spain imaginó que un albornoz y una toalla en la cabeza sería un conjunto ideal para salir a tomar algo en una tarde cualquiera de verano. Superando la ficción, Rita Ora se atrevió a llevarlo sobre la alfombra roja de los premios EMT europeos, protagonizando el último 'sálvese quien pueda' de la moda. Y es que la tendencia 'sleepleisure' es la última vuelta de tuerca del imaginario de los diseñadores más irreverentes, que han conseguido el hito de que podamos lucir con orgullo y en todo su esplendor aquellas prendas que antes estaban relegadas a la intimidad del hogar, como camisones, pijamas e, incluso, ropa interior. La última en subirse al carro de las tendencias 'random' han sido Selena Gómez, que hacía sus primeros pinitos sobre la 'red carpet' de Cannes reinventando unas piezas que parecían sacadas del 'cajón de las mudas'.

La cantante, que acaba de abrir el melón de la polémica al tildar de «terribles» las redes sociales para toda su generación, debutó en la Croisette en calidad de actriz. La estrella del pop forma parte del elenco de 'Los muertos no mueren', una película de zombies dirigida por Jim Jarmusch y en la que comparte cartel con grandes nombres como Tilda Swinton y Bill Murray. Su estreno en el 'start system' del séptimo arte estuvo protagonizado por un conjunto de color blanco que se alejaba de los clásicos vestidos largos, de organzas, tules y románticas colas infinitas, como los que lució la actriz Elle Fannning en el día de la inauguración de la Muestra. En su lugar, eligió un conjunto contundente, de dos piezas, regido por el minimalismo y los tonos neutros, con el que consiguió un renovado estilo retro.

Si analizamos el look por partes, podemos determinar que lo que algunos llaman 'crop-top', es en realidad en un 'bustier' anudado a la espalda. Sus refuerzos, los tirantes anchos y esa estética años 20 lo asemejan a un prominente sostén de décadas pasadas. Por su parte, la falda de tiro alto con amplia abertura lateral y cinturón XL, está confeccionada con la tradicional textura acolchada de boatiné con las que se hacían las batas de estar por casa. En definitiva, prendas y tejidos, a priori, inimaginables para un look de gala que el francés Nicolas Ghesquière ha querido trasnformar en el perfecto estilismo de noche para la firma Louis Vuitton. Selena lo ha combinado con sandalias plateadas y joyas de Bvlgari.

Más que un look, una reivindicación

Sin embargo, la intérprete no es la única que ha defendido con soltura y sobre la misma alfombra roja un estilismo complicado que se alejaba de todo convencionalismo. La modelo de Victoria´s Secret, Nadine Leopold, le siguió la pista y no dudó en aparecer en el Palacio de Festivales y Congresos de Cannes con un look lencero de corpiño y 'culotte' en tonos 'nude', cubierto por una delicada gasa blanca. Sin embargo, lo de la top no era un estilismo al uso, a la vista está, era un puñetazo en la mesa para reivindicar la individualidad de las mujeres, tal y como ha explicado a través de sus redes sociales.

«Este look de alfombra roja tiene un significado muy especial para mí. Fui con un collar de mariposas muy especiales que simboliza el renacimiento, la transformación y el cambio. La gasa blanca, el maquillaje minimalista, simbolizan mi elección para apoyar a diseñadores como Edeene y Nicholas y a mi increíble amiga Sarah Price, con quien creé este vestido, algo que es mío y refleja quien soy y en qué etapa estoy ahora. Es hora de cambiar. Durante mucho tiempo la gente me decía qué tenía que ponerme para estar a la moda, para ser válida o para dar credibilidad. Olvidé quién era y quién quería ser, así que decidí ponerle fin. Con esto trato de recuperar mi individualidad y mi voz independiente. Este nuevo capítulo en el que me embarco es para apoyar la individualidad de las mujeres que poseen un estilo propio y llevan la belleza a un lugar natural, donde celebramos a los individuos, no la presión para encajar en la moda y la belleza», escribía.