Kim Kardashian elige a una expresidiaria como modelo de su nueva firma de fajas

Kim Kardashian elige a una expresidiaria como modelo de su nueva firma de fajas

La empresaria ayudó a poner en libertad a una mujer que estuvo 21 años en la cárcel. Ahora, se convierte en la imagen de SKIMS, su nuevo proyecto de ropa interior

María Calvo
MARÍA CALVO

Podría chocar ver a Kim Kardashian entrando en una de esas oscuras prisiones estatales de Estados Unidos, sin embargo, se está convirtiendo en una imagen cada vez más habitual. La socialité, acostumbrada a vivir en un mundo de lujo, derroche y excentricidad, también muestra su lado más humano en su lucha para liberar a reclusos con delitos menores y posibilidad de reinserción social. Para ello, colabora activamente con la asociación Desarceration Collective e, incluso, ha comenzado a estudiar la carrera de Derecho para poder ahondar con más criterio en su faceta solidaria. En una de esas visitas a la cárcel conoció a Alice Marie Johnson, una mujer de 64 años sentenciada a cadena perpetua por tráfico de drogas. «Es tan injusto», sentenció Kim a través de las redes sociales. Un año después y ya en libertad, Jonhson protagoniza la primera campaña de la firma SKIMS, la nueva línea de fajas y ropa interior reductora que la estrella más mediática del clan Kardashian lanzará el próximo 10 de septiembre.

Esta nueva incursión de la polifacética 'celebrity' en el mundo de la moda asienta su filosofía en prendas que «hacen sentir libres a las mujeres», una curiosa metáfora encarnada en la figura de una expresidiaria. Alice Marie quedó en libertad el 6 de junio de 2018 tras 21 años en prisión y gracias a la incansable lucha de Kim Kardashian, quien llegó, incluso, a pelear por sus derechos en la Casa Blanca. Finalmente, Donald Trump conmutó la sentencia de Johnson. «Ella fue a la guerra por mí, para pelear por mi libertad. Por eso le llamo 'mi ángel de la guerra', porque nada se interpuso entre ella y mi libertad», asegura en un vídeo de Youtube que la firma ha utilizado para dar a conocer SKIMS.

Alice Marie sigue la estela de otros expresidiarios convertidos en modelos, como es el caso de Jeremy Meeks, también conocido como 'el preso más guapo del mundo'. Su fotografía policial se convirtió en viral y le abrió las puertas del mundo de la moda tras finalizar su condena de dos años. Y es que sus labios carnosos, su tez oscura y unos desafiantes ojos azules con una lágrima negra tatuada, no pasaron desapercibidos para firmas internacionales como Calvin Klein, Dolce & Gabbana, Givenchy o Hugo Boss. Johnson, por su parte, celebra su libertad con orgullo enfundada en una de las prendas fetiche de Kim, tal y como se puede ver a través del Instagram oficial de la marca. De esta manera, Kardashian ha encontrado la vía ideal para fusionar el activismo social con el mundo de la moda a través de una de sus piezas icono.

«Siempre he estado obsesionada con las fajas. Cuando todo el mundo compraba sujetadores y ropa interior, yo siempre compraba fajas. Ha habido momentos en los que me he puesto hasta tres a la vez y la gente me escribía para decirme lo bien que estaba después de haber dado a luz a mi bebé, pero, literalmente, eran tres fajas, no era mi cuerpo», declara la propia Kim. Su primera colección está impulsada por su experiencia personal con las fajas y ofrecen unas prendas básicas que mejoran, suavizan, esculpen y remodelan la figura femenina. Desde su página web, donde aún no están disponibles las prendas en su 'eshop', prometen una serie de prendas en varios colores y para todos los tipos de cuerpo. Y es que el idilio de Kim con las prendas ceñidas va más allá de la ropa interior. La esposa de Kanye West hace hecho de las mallas de ciclista, los 'culottes' y los 'crop-tops' toda una seña de identidad a la hora de vestir. Y si son de color carne, mejor. Con este tipo de looks ha conseguido abanderar la moda más sexy para las mujeres con curvas y convertirse en uno de los mayores referentes de estilo en todo el mundo. Si ya alcanzó el éxito con su línea cosmética KKBeauty, ahora, pretende agrandar su imperio haciendo 'cool' una prenda tan denostada como la faja.