Así es Erika Villar, la vitoriana que representará a Álava en Miss Mundo España 2019

Erika Villar posa en la plaza de la Virgen Blanca./Ainhoa Górriz.
Erika Villar posa en la plaza de la Virgen Blanca. / Ainhoa Górriz.

La joven de 22 años trabaja como profesora y le encanta el deporte y montar a caballo. En agosto participará en el certamen que se celebra en Melilla: «Voy a por todas», nos confiesa

Sara López de Pariza
SARA LÓPEZ DE PARIZA

En 2018 recibió el premio a la Modelo con Mayor Proyección en la Pasarela Gasteiz On y este año representará a Álava en el certamen Miss World Spain que se celebrará en Melilla el próximo mes de agosto. El jurado tuvo buen ojo, y es que lo suyo ha sido un salto de altura. Erika Villar tiene 22 años, es profesora en Escolapias y está decidida a sustituir a la navarra Amaia Izar como la mujer más guapa del país. Aunque no solo eso, «ser miss es mucho más que la belleza exterior», incide. Hablamos con ella sobre sus inicios, el certamen y su evolución, los estereotipos y muchas otras cuestiones.

-¿Cómo empezó en el mundo del modelaje?

-Empecé con 15 añitos, aunque desde pequeña me ha gustado el mundo de la moda y ya correteaba con los tacones de mi madre por el pasillo. Cogía las revistas y aunque no supiera leer me veía todos los modelitos. Con 15 años me presenté a un concurso de moda aquí en Vitoria y lo gané, entonces me contactaron desde la agencia M.Class para que empezara a trabajar con ellos. Era muy atrevido pero les dije que sí porque me gusta la aventura, me considero muy aventurera.

-Siete años después representa a Álava en Miss World Spain 2019. ¿Cómo recibió la noticia?

-Estaba en el 'backstage' de la Pasarela Gasteiz On, trabajando, y recibí un mensaje del presidente del certamen en el que me decía que contaban conmigo porque era su prototipo. Para nada me lo esperaba y fue una gran sorpresa, representar mi ciudad es un orgullo súper grande y voy a por todas.

-Se la ve muy segura de sí misma.

-Ya te digo que voy a tope. Pero sobre todo voy a disfrutar y a vivir la experiencia en Melilla. También con mucha ilusión y preparada, estoy trabajando con constancia.

-¿De qué manera se prepara una chica que aspira a la corona de Miss España?

-Se prepara físicamente y mentalmente. En cuanto al físico hago mucho deporte pero como siempre, porque es algo de mi día a día y me encanta. En cuanto a la alimentación me cuido un poquito más para no salirme de mis medidas. Mentalmente te tienes que preparar porque hay mucha competencia, te diría que tienes que trabajar más la cabeza que el cuerpo. Allí vamos a estar diez días en los que lo vamos a pasar muy bien pero hay rivalidades, somos 52 candidatas y todas vamos a por la corona.

Gustavo Bravo.

-Este año hay algunas novedades en el certamen.

-Sí, afortunadamente está cambiando mucho el tema de ser miss. Ya no te estereotipan con un físico, no se trata de una belleza sin más sino de una belleza con propósito. Cada candidata debe presentar un proyecto social, también se valora nuestro interior y nuestros valores. Personalmente considero que la sociedad está muy muy confundida con lo que significa ser miss, que no es lo mismo que una modelo. Una miss no solo sirve para salir en una revista.

-¿Qué proyecto social va a presentar usted?

-Es un proyecto sobre la parálisis cerebral, cómo trabajarla en niños y cómo empatizar con ellos en el colegio. Surge a raíz de mi experiencia con un niño de cuatro años que tenía este problema, me parece un ámbito muy interesante.

-Y, ¿cuál es su talento? Porque también tienen que demostrar algún tipo de talento.

-Montar a caballo, la hípica me encanta. Desde pequeña me han gustado los caballos, para mí es como una vía de escape.

-¿Qué supondría para su carrera alzarse con el título de Miss España?

-Lo primero un subidón. Y por supuesto, mucho trabajo para marcas conocisas. También supondría irme de casa, viajar, vivir muchas aventuras y creo que también dejar mi actual trabajo, porque no podría compaginar ambas cosas.

-¿Entiende a los que dicen que un certamen así cosifica a la mujer?

-Creo que están muy confundidos. Ir al certamen es el sueño de toda modelo, pero no por ello hay que cosificar a esa chica. Cosificar a la mujer depende de los ojos de cada uno, y para mí ser modelo es un trabajo muy digno. Una modelo no es un cuerpo ni una cara bonita, está haciendo su trabajo que es mostrar la ropa. Personalmente, en la pasarela jamás me he sentido como un objeto.

-¿Cree que en algún momento llegaremos a ver una Miss España que se salga de los estrictos cánones de belleza actuales?

-La moda está avanzando mucho, al igual que lo hace la tecnología, pero es un debate complicado. ¿Si una talla 'curvy' o una chica que mide 1,50 van a entrar en el certamen... qué entra, toda la ciudadanía? El tema de las medidas o la altura se impone para, en cierto modo, limitar. En los concursos de este tipo siempre va a haber un límite, así ha sido siempre y cambiarlo ahora me parece muy difícil.

-¿Le gustaría seguir dedicándose al mundo de la moda cuando llegue la hora de 'jubilarse'?

-Lo que me encantaría es seguir en la Educación, trabajar con niños con necesidades especiales me encanta y no lo cambiaría por nada. Es mi vocación, desde que era una cría me ponía mis conjuntos y empezaba a dar clases en la pizarra.