¿Tienes la piel sensible? 6 consejos de experto que debes seguir antes de acabar el verano

¿Tienes la piel sensible? 6 consejos de experto que debes seguir antes de acabar el verano

La sensibilidad se expresa en forma de hinchazón, rojeces, descamación o eccemas y se asocia clínicamente con afecciones como la rosácea, el acné o la atopía

Álava Dmoda
ÁLAVA DMODA

Las pieles sensibles se caracterizan por tener una respuesta sensorial alterada o una barrera hidrolipídica más fina y permeable de lo normal. Aunque en ellas intervienen diversos factores que quizás escapen a nuestro control, sí es posible aplicar una estrategia de cuidados 'universales' que acompañen tu rutina dermatológica. Tanto si ya has vuelto de vacaciones como si estás inmersa en pleno proceso de sol y playa, debes aplicar unos sencillos pasos que ayudarán a reparar los daños causados por la exposición solar, mantendrán más tiempo tu bronceado y contribuirán a que tengas un cutis resplandeciente durante más tiempo. Los expertos de Alice in Beautyland, una firma española de Alta Cosmética Natural 'cruelty free', creen que la actitud en este proceso es un ingrediente más. Sus productos se testan dermatológicamente en pieles sensibles, combinando ciencia y naturaleza para obtener los mejores resultados. Para ellos, es importante tener en cuenta los seis puntos que explicamos a continuación para hacer frente a septiembre con tu mejor cara.

Hidratación a toda costa

Durante el verano estás pasando mucho tiempo al aire libre, te bañas y te olvidas de hidratar la piel con cierta frecuencia. ¡Error! Todas las pieles necesitan hidratarse pero, en tu caso concreto, aún debes ponerle más mimo para que la piel pueda ejercer su función natural de barrera. ¿Los productos 'ad-hoc'? Los más suaves y emolientes que encuentres, aquellos que eviten la pérdida de agua y que contengan ingredientes hidratantes naturales testados dermatológicamente para pieles sensibles.

Una limpieza facial delicada

Los limpiadores faciales demasiado expeditivos pueden alterar el manto lipídico y generar efecto rebote. Elige un limpiador facial suave, especialmente indicado para pieles sensibles.

Adapta a ti las propuestas de medicina estética

Algunos AHAS pueden ser muy irritantes para tu piel, de modo que, si quieres hacerte un 'peeling' médico, recurre a un profesional que te recomiendo el ácido y la concentración más adecuados para ti. Se precavida también con los láseres.

Hábitos bajo control

Intenta ser consciente de tus hábitos, como el de tocarte a menudo la cara cuando te sientes estresada o agobiada, puesto que se pueden llegar a producir infecciones acneicas. Además, acuérdate de beber agua durante el día y sigue una dieta rica en alimentos frescos y de temporada. Si ves muchos colores en tu plato, es que vas bien.

Dieta solar 'baja en calorías'

El sol es necesario para sintetizar vitamina D, así que puedes y debes tomarlo. Eso sí: mejor en las horas 'valle' –evita las horas centrales del día- y siempre protegida con un fotoprotector. En el caso de las pieles sensibles, es preferible que contenga filtros físicos –dióxido de titanio y óxido de zinc- porque se quedan en la superficie de la piel sin penetrar en ella.

Escucha a tu piel

¿Y si la sensibilidad fuera una señal de tu cuerpo que hay que interpretar? Las incómodas expresiones de la sensibilidad suelen aparecer ante situaciones de estrés. En su libro «The Telomere Effect», la bioquímica Elisabeth Blackburn (Nobel de Medicina en 2009 junto a Carol Greider y Jack Szostak por su descubrimiento de la telomerasa), explica sus investigaciones sobre cómo nuestros hábitos de pensamiento y emociones influyen decisivamente en el estado de los telómeros de nuestras células. Así, si realizas el ejercicio consciente de percibir ese estímulo estresante como un desafío en lugar de como una amenaza, los niveles de cortisol, la hormona del estrés, se equilibran y reducen, protegiendo la producción de queratinocitos, fibroblastos y colágeno de la piel. Sí: ¡una actitud positiva embellece!