Los peligros del 'Wifi gratis'

Los peligros del 'Wifi gratis'

Hay que andarse con ojo cuando nos conectamos a redes abiertas. Por ahorrarnos un par de 'megas' podemos poner en peligro nuestras contraseñas y conversaciones

ASIER GARCÍA MORATO

Es inevitable, llegamos a un bar, un hotel, una estación de bus o un aeropuerto y lo primero que hacemos es buscar el cartel de 'Wifi Gratis' por alguna de las paredes del local. Todo para lograr una conexión a internet más rápida o evitar gastar unos cuantos megas en el caso de aquellos cuyos contratos de tarifa plana tengan 'letra pequeña' y un límite de descarga de alta velocidad mensual. Sin embargo este simple hecho puede acarrearnos muchos problemas si detrás de esa conexión Wifi se encuentra un 'hacker' dispuesto a conseguir nuestra información.

Los conocimientos y el equipo necesario para realizar este robo de información son mínimos y cualquier persona con algo de experiencia en el mundo de la informática con un router y un ordenador (e imprescindibles ganas de fastidiar) puede llevarlo a cabo. Esencialmente, consiste en crear una red Wifi abierta en la que cualquiera pueda acceder y después con un ordenador se crea un filtro, colocado estrategicamente entre el router y el terminal de la víctima, que se encarga de capturar todos los paquetes de datos que pasan a través de él. De este modo si iniciamos sesión en una página web nuestras credenciales de acceso serán capturadas por dicho filtro, quedando a disposición del 'hacker'.

Aunque el verdadero problema ocurre cuando esos paquetes de información que han sido capturados no están encriptados y por lo tanto acceder a ellos es un juego de niños. Esto ocurre principalmente en aplicaciones de mensajería como WhatsApp o páginas web (Correo electrónico, redes sociales, tiendas online) cuya conexión no se realiza mediante el protocolo de seguridad https://. Lo que se traduce, por ejemplo, en que alguien totalmente ajeno a nosotros podría ver todos los mensajes, vídeos y fotos que enviamos desde nuestro teléfono. Todo sin llegar a manipular nuestro terminal y por el simple hecho de estar conectados al Wifi equivocado. En el caso de navegar o utilizar aplicaciones que encripten su conexión (las podemos distinguir en el navegador mediante el candado que aparece junto a la URL) tampoco debemos confiarnos. Si bien los datos están protegidos, y por lo tanto ocultos a la vista, eso no significa que dicho candado no se pueda romper con tiempo y trabajo.

Para evitar problemas es recomendable tomar precauciones. Si bien podemos navegar como de costumbre a través de estos Wifis públicos, es recomendable que tiremos de 3G cuando queramos realizar alguna compra online, acceder a nuestro banco o queramos enviar información sensible. De este modo nos aseguramos de que nadie obtenga la información de nuestra tarjeta de crédito o lea algo que no debe.

Ante todo precaución

Otro posible agujero de seguridad lo encontramos en la posibilidad de compartir archivos en red con la que cuentan algunos ordenadores. Si bien esto puede ser de gran utilidad en nuestra propia casa, en Wifis públicos puede dar libre acceso a todos nuestros documentos a cualquier persona que se pase a mirar. En este caso no es necesario ningún programa extra para poder navegar por el sistema de archivos de un ordenador ajeno.

Este problema lo encontramos principalmente en los ordenadores tradicionales, aunque algún que otro teléfono o tableta con Android también puede ser afectado. Para evitarlo debemos desactivar todas las opciones que tenga nuestro dispositivo para compartir archivos en red, algo que se hace de forma automática en muchos ordenadores con Windows al configurar como red pública el Wifi al que nos acabamos de conectar.

De todas formas, las normas de seguridad hay que tomarlas desde una posición razonable. No es cuestión de no volver a conectarnos nunca al Wifi del bar de abajo, porque seguramente nunca tengamos ningún problema pese a no seguir ninguna de estas precauciones. Sin embargo, es aconsejable extremar las precauciones cuando nos conectamos en los Wifis gratuitos de lugares turísticos, estaciones de tren y aeropuertos. No va a pasar nada por que miremos Twitter o veamos algún video de Youtube, pero si queremos acceder a nuestro banco o enviar ciertos mensajes o fotos quizás es mejor hacerlo de tal forma de que podamos estar del todo seguros de que esos datos no van a salir de nuestro dispositivo hacia donde no deben.