Descubierto un planeta que recibe la cantidad exacta de luz y calor para albergar vida

Situación del Kepler-186 en su sistema./
Situación del Kepler-186 en su sistema.

El ‘Kepler-186f1’, con características similares a la Tierra, pertenece a un grupo de cinco planetas que dan vueltas alrededor de una estrella

EDURNE MARTÍNEZmadrid

Los astrónomos de la Universidad de San Francisco han descubierto cinco planetas que dan vueltas alrededor de una estrella, estrella que a uno de ellos le irradia la cantidad exacta de luz y calor como para poder albergar vida, como ocurre con el Sol y la Tierra. El Kepler-186f1, que así ha sido bautizado, podría tener agua líquida en su superficie, según un artículo que publica este jueves la revista científica Science.

Para que un planeta tenga agua en estado líquido en su superficie tiene que mantenerse a una distancia de la estrella lo suficientemente lejos para que no se vaporice, pero lo suficientemente cerca para que no se congele. Es el caso de planetas como Venus y Marte. El primero orbita tan cerca del Sol que pierde su agua líquida en forma de vapor. Marte, por su parte, orbita tan lejos del Sol que tiene su agua líquida encerrada en forma de hielo.

Dado que el agua líquida es esencial para la vida en la Tierra, muchos astrónomos creen que la búsqueda de vida extraterrestre debería centrarse en planetas donde la hubiera, como es el caso del Kepler-186f. Estos cinco planetas fueron descubiertos por el método de tránsito, es decir, mediante la pequeña pero periódica atenuación del brillo de la estrella cuando los planetas que orbitan a su alrededor pasan frente a ella. Gracias a esta información, los astrónomos consiguieron calcular el tamaño del Kepler-186f.

Así descubrieron que es ligeramente más grande que la Tierra, de aproximadamente 1,1 radios terrestres. Disponer de los datos sobre la masa y el radio de un planeta permite a los astrónomos calcular otras características como su densidad media. Una vez que se conoce la densidad de un planeta, puede descubrirse si es rocoso o no, explicó el investigador Stephen Kane.

Por su parte, la estrella es mucho más pequeña y fría que el Sol, lo que hace de ella un lugar propicio para buscar vida. Las estrellas pequeñas viven mucho más tiempo que las grandes, por lo que hay un periodo mucho más largo de tiempo para la evolución biológica y para que se desarrollen las reacciones bioquímicas en la superficie, señaló el coautor del estudio. Kane apuntó que descubrimientos de este tipo hace que seamos conscientes de lo común que es nuestro Sistema Solar y se respondan muchas preguntas acerca de la existencia de vida en otros planetas.