Maroto acusa a todos los partidos de "consentir el fraude" en la RGI

Javier Maroto, a su llegada al Palacio de Justicia de Bilbao./
Javier Maroto, a su llegada al Palacio de Justicia de Bilbao.

El alcalde de Vitoria se ratifica ante el fiscal en sus argumentos de que una mayoría de los magrebíes asentados en Euskadi vive de las ayudas sociales, mientras SOS Racismo le recibe a las puertas del Palacio de Justicia de Bilbao con gritos de "racista" y "sinvergüenza"

EL CORREO

El alcalde de Vitoria, Javier Maroto, se ha mostrado esta mañana "satisfecho" por haber podido aclarar al fiscal jefe del País Vasco, Juan Calparsoro, sus polémicas palabras del pasado mes de julio, cuando en una entrevista radiofónica consideró que los magrebíes asentados en la capital vasca "no quieren trabajar" y que han venido a Euskadi a "vivir de las ayudas sociales". Estas palabras, en las que Maroto se ha ratificado porque "los datos lo han confirmado", fueron denunciadas ante el fiscal por el líder de SOS Racismo en Vitoria, Fede García, y cuatro meses después el Ministerio Público consideró oportuno tomar declaración en persona al alcalde, que ya había explicado el origen de sus palabras por carta al fiscal. Maroto, lejos de calmar las aguas, ha difundido a modo de argumento esta mañana que dos de cada tres magrebíes asentados en el País Vasco vive de las ayudas sociales y ha acusado al resto de partidos de "consentir el fraude" en el cobro de las ayudas sociales, particularmente de la Renta de Garantía de Ingresos (RGI).

"Pido a todas las formaciones que se quiten la venda los ojos y que revisen una norma que permite que haya personas que delinquen por la mañana y por la tarde cobran la Renta de Garantía de Ingresos (RGI) y que concede sueldos vitalicios de 866 euros a personas en situación irregular", ha dicho en declaraciones a los medios de comunicación. Ha destacado que el fraude esta cifrado en más de 20 millones de euros -según informó el departamento vasco de Empleo y Políticas Sociales a una pregunta del PP en el Parlamento Vasco- y ha argumentado que ese dinero es sufragado también por "trabajadores que no ganan 800 euros al mes; autónomos y personas que han cotizado muchos años a la Seguridad Social y que ahora desconocen si cobrarán sus pensiones".

La declaración de Javier Maroto ante la Fiscalía vasca por supuesta "incitación al odio", de lo que le acusa SOS Racismo, ha comenzado a las 8.30 de este jueves con revuelo. Un grupo de personas, lideradas por el propio denunciante ante los tribunales, el portavoz de ese colectivo, Fede García, esperaban al alcalde a la puerta del Palacio de Justicia de Bilbao con una pancarta en la que se podia leer "No a la criminalización de la pobreza". Y no ha quedado ahí este nuevo encontronazo. García y sus acompañantes han insultado al dirigente popular con gritos de "racista" y "sinvergüenza".

A la salida de los juzgados, en torno a las diez de la mañana, el alcalde de Vitoria se ha mostrado "satisfecho" por haber podido aclarar sus palabras ante el fiscal, pero no ha ocultado que le sigue preocupando y que seguirá denunciando el mal uso de los ingentes fondos destinados en Euskadi a las ayudas sociales. "He tenido la oportunidad de explicar cómo los datos y las afirmaciones que hice en el mes de julio han sido, después, ratificadas por los propios datos del Gobierno vasco en todos los aspectos, en el de los porcentajes de los diferentes colectivos que perciben la RGI, también en la sensación de que la percepción de la RGI contiene fraudes. Hoy el Gobierno vasco ha reconocido que, en una de cada cuatro ayudas revisadas, existen incumplimientos o fraudes", ha explicado.

Datos del Ayuntamiento

Javier Maroto también ha reiterado, como ya señaló al fiscal por carta, que sus declaraciones objeto de la denuncia de SOS Racismo "se sustentaron" en datos de los servicios sociales del Ayuntamiento de Vitoria. "En ningún caso estaba ni está en mi voluntad provocar a la discriminación y al odio racial, ya que mi único interés es el de una buena administración de los recursos públicos y la lucha contra el fraude a los mismos", ha declarado en repetidas ocasiones.

El Fiscal Superior del País Vasco, que abrió diligencias de investigación tras la denuncia de SOS Racismo Araba, consideró "insuficiente" la aportación escrita de Javier Maroto y con su toma de declaración hoy en persona pretendía conocer, mediante el testimonio del alcalde, cuál fue su intención al realizar las declaraciones sobre los inmigrantes y el fraude en las ayudas sociales.