El alcalde de Vitoria acusa a los colectivos magrebíes de vivir de las ayudas sociales

Javier Maroto./
Javier Maroto.

El popular Javier Maroto califica de "escandalosos" los casos de argelinos y marroquíes residentes en la capital alavesa que "no tienen ningún interés en trabajar o integrarse"

ANDER CARAZOVitoria

El alcalde de Vitoria, Javier Maroto, volvió a cargar tintas contra los colectivos de inmigrantes. «Algunas nacionalidades en nuestra ciudad viven principalmente de las ayudas sociales y no tienen ningún interés en trabajar o integrarse», declaró el dirigente del PP y señaló «el escandaloso» caso de los ciudadanos de origen argelino y marroquí que llegan al País Vasco. Según el último observatorio de la inmigración, alrededor de 6.000 personas del Norte de África viven en la capital alavesa (el 2,47% de la población).

Un tema recurrente para el regidor conservador que en ocasiones anteriores ya ha criticado a los inmigrantes, a quienes acusó (en 2012) de comprar zapatillas de la lujosa marca Prada con los subsidios sociales, puso en duda las mercancías que se ofrecían en los locutorios (en 2013) y, en junio, puso en el punto de mira a las mujeres musulmanas por el caso de una bañista que se zambulló vestida a la piscina municipal de Gamarra. «Yo digo lo que se dice y se piensa en la calle», justificó Maroto en una entrevista en la Cadena Ser sobre un asunto en el que, en su opinión, «hay que ser claro y no políticamente correcto».

El alcalde vitoriano dijo que sus afirmaciones se demuestran cuando se compara con el nivel de habitantes nacionales que recurren a las ayudas sociales. «Personas que han nacido, han trabajado y que ahora se ven en una situación difícil. Eso no tienen nada que ver con otros que vienen porque les han dicho que se puede vivir aquí con las ayudas sociales», señaló el edil.

Javier Maroto también excluyó de su denuncia a los procedentes de Latinoamérica. «Son personas que tienen el objetivo que la próxima generación sea como la nuestra. No veo esa misma actitud en otras nacionalidades. He puesto el caso de Argelia y Marruecos porque son los más evidentes», subrayó el mandatario del PP y afirmó que se basa en unos datos que hará públicos el próximo mes de septiembre.

3.000 expulsados

El Consistorio de la capital alavesa ha cambiado el sistema de abono de las ayudas sociales para necesidades alimentarias e higiénicas, antes se hacía mediante cheques y ahora la cuantía se ingresa en una tarjeta municipal para gastar en el supermercado. Maroto alegó que este cambio -precedido de notable polémica y críticas por parte de la oposición y SOS Racismo- se adoptó para evitar que ese dinero «acabe en Argelia o Marruecos y luego vayan a pedir al Banco de Alimentos. Eso no es solidaridad, es una tomadura de pelo».

Es más, el dirigente conservador puso el ejemplo de Redouan Bensbih (Redouan 'el de Tánger'), el yihadista que -como desveló EL CORREO el pasado día 6- falleció en la guerra de Siria y cobraba la Renta de Garantía de Ingresos (RGI), dependiente del Gobierno vasco, mientras combatía y hasta después de muerto. «Hay gente que está hasta el rabo de la boina de la gente que viene a vivir de sus impuestos», aseguró Maroto visiblemente furioso.

El edil de la capital de Euskadi presumió de haber expulsado del padrón «a 3.000 personas que estaban de forma irregular». «Les hemos pillado hemos pillado 'in fraganti'. Tenían como objetivo acumular el padrón suficiente para acceder a las ayudas sociales», explicó.

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