La restauración de la casa de cultura de Llodio costará 2,6 millones

La rehabilitación durará un año y estará terminada a finales de 2020. /SANDRA ESPINOSA
La rehabilitación durará un año y estará terminada a finales de 2020. / SANDRA ESPINOSA

Comenzará en otoño y después de un año devolverá el esplendor al antiguo palacio de Lamuza

Marta Peciña
MARTA PECIÑA

La restauración del palacio de Lamuza, que ahora se usa como casa de cultura en Llodio costará a finalmente 2,6 millones de euros y se adjudicará mañana por parte de la Diputación, que será la encargada de realizar la inversión para devolver su esplendor al edificio. Las obras arrancarán a principios del otoño y está previsto que duren un año, con lo que las salas podrán volver a usarse a finales de 2020, según explicó la diputada socialista Cristina González, que dirige el departamento de Empleo y Turismo. «El compromiso que asumimos en la legislatura pasada para restaurar y poner a disposición de la ciudadanía de Llodio los edificios históricos del parque, es hoy una realidad tras haber invertido en los últimos años más de 2,5 millones de euros para rehabilitar de forma integral la Casa del Hortelano o Casa de la Música y el Casino, devolverlos a su estado original y recuperarlos para su uso público. Y va a tener continuidad esta legislatura con nuevas intervenciones», señaló.

La obra va a afectar a los 3.500 metros del edificio, que se fue construyendo entre 1879 y 1930 a partir de la casa matriz barroca del siglo XVIII. Este último es el único edificio propiedad del Ayuntamiento y está restaurando desde hace varios años, mientras que el resto pertenece la Diputación, aunque que su uso está cedido desde 1976 al municipio. Tras la rehabilitación, ambas instituciones deberán firmar un convenio para garantizar un mantenimiento adecuado del espacio.

Mantener el exterior

La restauración será muy ambiciosa y afectará a todo el exterior del edificio, desde la mejora de las fachadas a la colocación de un nuevo tejado de 1.250 metros cuadrados que conservará los diseños originales de chimeneas y pináculos.

En las paredes exteriores se «reconstruirán los elementos decorativos con el mismo material y geometría que los originales», explicó González. Eso incluye la restauración de las ventanas de madera que sean recuperables, que contarán con nuevos vidrios dobles y la colocación de otras nuevas de acero en la mayor parte del edificio con vidrios de doble y triple hoja. «Se opta por el acero al tratarse de un material ya presente en el conjunto de Lamuza en pérgolas, verjas, balconadas y algunos accesos», explicó la diputada que mostró su satisfacción porque el palacio «recuperará la imagen original tanto de la capilla como del salón de los espejos», que ahora se destinan respectivamente a gaztetxe y ludoteca. En las ventanas también se van a mantener íntegras las puertas balconeras, manillas y tiradores decorados de apertura, bisagras, contratapas internas de madera y contraventanas exteriores de hierro.

Una de las mejoras más evidentes será la instalación de un nuevo sistema de calefacción que sustituirá a las anticuadas calderas de gasoil, que dan muchos problemas a la hora de regular la temperatura en el interior del edificio. Se sustituirán por dos calderas de biomasa que se ubicarán en la zona del invernadero, junto a un silo de almacenaje. La instalación podrá ampliarse en el futuro si es necesario.