El Correo

El Supremo rebaja la pena a cinco dirigentes de Batasuna por el caso de las 'herriko'

Los dirigentes de Batasuna Joseba Permach y Rufi Etxeberria.
Los dirigentes de Batasuna Joseba Permach y Rufi Etxeberria. / José Ramón Ladra
  • Dice que Batasuna era un "designio" de la organización terrorista y que la banda no sólo utilizaba la violencia para sus fines

El Tribunal Supremo ha rebajado de tres años a un año y diez meses la condena impuesta a cinco dirigentes de Batasuna por la financiación de ETA a través de las 'herriko tabernas'. El alto tribunal ha aplicado a Joseba Permach, Rufi Etxeberria, Juan Cruz Aldasoro, Joseba Alvarez y Karmelo Landa, que fueron condenados por la Audiencia Nacional por integración en organización terrorista, el mismo atenuante que se aplicó parcialmente por dilaciones indebidas a los otros 15 condenados, a los que mantiene la pena impuesta de entre 18 y 15 meses.

La sentencia del Supremo ratifica, además, el decomiso de 107 locales. La sentencia de la Audiencia Nacional consideró probado que prestaban un servicio financiero al Movimiento de Liberación Nacional Vasco (MLNV), controlado por ETA, y desempeñaban funciones logísticas para organizaciones satélite como KAS, Jarrai, Herri Batasuna y Gestoras Pro Amnistía, controladas por el frente militar de la banda.

El Supremo destaca que una organización terrorista no sólo utiliza para sus fines la violencia sino que también emplea "otros medios" a través de organismos que, aunque parezcan legítimos en su acción política, obedecen consignas y funcionan bajo la dirección de ETA.

"Fruto del designio de ETA"

La sentencia, de la que ha sido ponente el magistrado Juan Ramón Berdugo, confirma en líneas generales los hechos probados y la calificación jurídica realizada por la Audiencia Nacional. Rechaza que hayan sido vulnerados los derechos de libertad ideológica, libertad de expresión, reunión, asociación y de participar en asuntos públicos ya que los partidos ilegalizados eran "fruto del designio de ETA".

La sentencia de la Audiencia Nacional, que se dictó 12 años después de que el juez Baltasar Garzón ordenara las primeras detenciones y contó con un voto particular, consideró probado que las ' herriko tabernas' eran propiedad de la ilegalizada Herri Batasuna y que la formación las utilizó par convertirlas en "fuente de financiación del entramado de ETA".