Un preso inicia su tercera huelga de hambre para defender su inocencia

David Villafañe, durante su primera huelga de hambre, en 2003. /
David Villafañe, durante su primera huelga de hambre, en 2003.

Fue condenado a 19 años de prisión por asesinar a su novia para cobrar tres seguros de vida que la joven firmó días antes de morir

REDACCIÓNMADRID

David Villafañe, preso desde 1998 en la cárcel alavesa de Nanclares de la Oca, inició el pasado miércoles su tercera huelga de hambre para defender su inocencia.

En sendas cartas remitidas al presidente del Consejo General del Poder Judicial, Carlos Lesmes, y al presidente de Estados Unidos, Barack Obama, Villafañe denuncia que la justicia española se niega a aceptar las pruebas que demuestran que su pareja, a la que persuadió para firmar tres seguros de vida según refleja su condena, falleció a causa de una afección cardiaca. Respalda su versión con informes médicos que no han sido atendidos por los magistrados de la Sala 61 del Tribunal Supremo. En virtud de esta negativa, el preso acusa al alto Tribunal y a su presidente, Lesmes, de no querer reabrir su caso para no tener que reconocer un error que lo ha mantenido los últimos 16 años recluido en un centro penitenciario. Según denuncia Villafañe, "es tal el grado de soberbia y prepotencia de Lesmes que se cree que puede hacer y deshacer las cosas a su conveniencia, pasando por encima de los derechos humanos de los ciudadanos".

Al presidente estadounidense le pide en particular a través de una misiva de tres páginas que realice "un gesto, por mínimo que sea" para intentar reparar la injusticia de la que es objeto.

Villafañe, de 38 años, entró en prisión con 22 para cumplir los 19 años y medio de pena que le impuso la Audiencia de Vizcaya por el asesinato de Marta Couceiro. Una sentencia que después confirmó el Supremo. David ya ha cumplido 16 años entre rejas y su licenciamiento definitivo llegará en enero de 2017. El reo ha rechazado la libertad condicional porque cree que eso sería reconocer su culpabilidad, un acto que podría permitirle abandonar ya el centro penitenciario en el que el miércoles inició una nueva huelga de hambre.