Economía sabía que Bankia podría ser nacionalizada desde principios de 2012

La CNMV dice ahora que el propio banco advertía ya de esta posibilidad en el folleto de su salida a Bolsa en julio de 2011

JOSÉ ANTONIO BRAVOMadrid

En el Ministerio de Economía eran conscientes desde principios de 2012 de que el sistema financiero padecía problemas importantes y que, en particular, la situación de Bankia era «seriamente preocupante», hasta el punto incluso de valorar la posibilidad de que tuviera que terminar siendo nacionalizada ese mismo año. Así lo admitió este miércoles el número tres del departamento y subsecretario de Economía, Miguel Temboury, quien declaró como testigo en la Audiencia Nacional.

Su testimonio llamó la atención de los abogados de las distintas acusaciones personadas en el caso Bankia, quienes le preguntaron que si el riesgo eran tan alto porque no se tomaron medidas antes. Temboury les ha respondido que sí se adoptaron, aunque de forma genérica para todo el sector con el decreto aprobado en febrero de medidas para capitalizar y sanear la banca.

El subsecretario, que evitó entrar en muchos detalles, señaló que el Ministerio y el Banco de España trabajaban juntos para que el equipo de Rodrigo Rato presentara un plan ambicioso de saneamiento para Bankia que, frente al beneficio inicial de 309 millones declarado para 2011, tuvo que admitir después unas pérdidas casi 10 veces mayores, de 2.979 millones. Fue en esa época, el 25 de abril, cuando el Fondo Monetario Internacional (FMI) publicó un informe donde, en advertencia velada al banco creado por Caja Madrid y otra media docena de cajas de ahorros, aconsejaba tomar medidas «rápidas y decisivas» para fortalecer su balance.

Para Temboury, quien dijo que el FMI habría sacado su información de inversores institucionales, dicha noticia fue «preocupante» en la medida que venía a confirmar por otras vías sus temores. Sin embargo, para el presidente del Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria que rescató Bankia el 9 de mayo de 2012, Antonio Carrascosa, el dictamen del Fondo pudo pecar incluso de ser «relativamente conservador».

El «sorpresivo» adiós de Rato

Y es que, según declaró éste también este miércoles dentro de la ronda de 23 nuevos testigos que vienen compareciendo en el caso Bankia desde la semana pasada, la única «sorpresa» verdadera en todo ese proceso fue la dimisión del propio Rato cuando el Ministerio y el supervisor bancario valoraban un borrador de su segundo plan de saneamiento, que elevaba a 7.000 millones de euros los fondos públicos que precisaba.

Eso fue apenas dos semanas después de conocerse el informe del FMI pues, ya a finales de mayo, el nuevo equipo gestor de Bankia elevaba esas necesidades a 19.000 millones. A preguntas del juez, Carrascosa precisó que sólo al Banco de España le correspondía certificar cuánto dinero le hacía falta realmente.

Compareció, por último, el director general de Mercados de la CNMV, Ángel Benito, quien defendió que la salida a Bolsa de Bankia en julio de 2011 cumplió todos los requerimientos legales. Su folleto, dijo, advertía incluso del riesgo de que fuera nacionalizada su matriz, BFA. La Comisión Nacional del Mercado de Valores comprobó que en la segregación los activos se valoraban a un precio «razonable» y que no hubo un trato de favor hacia algunos inversores, financiando sus posibles compras de acciones del banco para engordar su cotización bursátil. De hecho, señaló, se revisaron todas las operaciones de más de un millón de euros y no se detectaron irregularidades.