La patronal vasca se marca un 'mini Bárcenas' y mantiene el sueldo a su exsecretaria general

Nuria López de Guereñu, durante una entrevista en Bilbao./
Nuria López de Guereñu, durante una entrevista en Bilbao.

Aunque Nuria López de Guereñu abandonó voluntariamente el cargo a principios de octubre, cobrará hasta finales de diciembre

MANU ALVAREZ

La patronal vasca Confebask parece el campo abonado para las tensiones internas, los líos de familia y las trifulcas -de poco peso específico, todo hay que decirlo- entre sus siempre mal avenidos socios de la organización empresarial vizcaína Cebek, de la guipuzcoana Adegi y de la alavesa SEA. Ahora, el malestar de algunos sectores ha surgido por la decisión del presidente de la organización, Miguel Ángel Lujua, de abonar hasta finales de diciembre el salario a la ya exsecretaria general Nuria López de Guereñu. Ella dimitió voluntariamente de su puesto a principios de octubre tras haber anunciado su deseo de hacerlo a principios de julio y haber permanecido en activo más allá de lo que estaba previsto, precisamente por los desencuentros que surgieron entre los socios de cara a su sustitución.

Este 'mini Bárcenas' -te pago el sueldo durante algún tiempo, aunque ya no estás, aquí paz y después gloria- no es ilegal, , aseguran expertos en la materia. Puede incluso formar parte de los 'usos y costumbres' en la resolución pactada de los contratos de alta dirección. Pero también es cierto que está muy cerca de la 'regalía' y que no se aplica en los contratos de empleados sometidos al Estatuto de los Trabajadores.

Vayamos primero con las fechas. Nuria López de Guereñu anunció formalmente al comité ejecutivo de Confebask su deseo de dimitir en la primera semana de julio. Unos días antes se lo había transmitido al presidente. Las razones son de sobra conocidas. No se sentía a gusto en su cometido y quería dar un nuevo rumbo a su carrera profesional tras permanecer tres años y medio al frente de la organización empresarial. Al parecer, mostró su voluntad de abandonar sus responsabilidades tan pronto como fuera posible, si bien se mostró dispuesta -lo reiteró en una comparecencia pública- a permanecer en Confebask hasta que se designase a la persona llamada a sucederla. En su contrato de alta dirección figuraba la obligación de realizar un preaviso ante un desestimiento de seis meses. Esto es, el tiempo que el contratante se reserva el derecho de retener al directivo hasta que designa otro para cubrir la vacante.

Tras un primer intento de designar sucesor a mediados de julio, las discrepancias entre las patronales territoriales obligaron a aplazar el proceso hasta después de verano. A principios de octubre, por fin y tras un pacto complejo que atendía aunque sólo en parte las exigencias del SEA alavés de reformar la estructura de la organización, Confebask designó a un hombre de la casa, Eduardo Aréchaga, para ocupar la "dirección general". Además de cambio de persona, se pactó una modificación semántica -director en vez de secretario- y la creación de un órgano de coordinación con los secretarios generales de las territoriales.

Desde la patronal vasca se asegura de forma "oficial" que aunque Nuria López de Guereñu abandonó su cargo en los primeros días de octubre y, por tanto, ya no acude a su despacho cada día desde entonces, "aún realiza trabajos para Confebask", razón por la que se ha decidido abonarle su salario hasta finales de diciembre. Otras fuentes de la organización, sin embargo, creen que esto no es cierto, que no hay trabajos pendientes en manos de la exsecretaria general y que simplemente se ha producido un "regalo" que corresponde a dos meses y medio de salario. Una especie de "vamos a quedar bien", pese a que no tenía derecho a indemnización alguna, ya que su "desestimiento" ha sido voluntario.