Sainz: «Seguro que el Toro Rosso no es un coche malo»

Sainz y Räikkönen ruedan en Jerez. /
Sainz y Räikkönen ruedan en Jerez.

«No me esperaba dar 137 vueltas», asegura el piloto madrileño

DAVID SÁNCHEZ DE CASTROJerez

Carlos Sainz ha recibido toda una lección de Fórmula 1 en el tercer día de test de Jerez, segundo para él en Toro Rosso. El madrileño superó incluso el objetivo planteado de 100 vueltas, lo que obviamente fue toda una satisfacción para él: "Vimos que el primer día dimos 45, el segundo 70 y dijimos: 'Bueno, pues hoy 100'. De repente hemos visto que hemos podido dar 137, por lo tanto imaginaos la alegría que hay en el 'box' y lo contento que está todo el mundo, y yo personalmente"".

Tras estas primeras vueltas en Fórmula 1, el joven Sainz se plantea como principal objetivo aprender, pero obviamente para el equipo es algo más: quieren ser mejores que el año pasado. "El objetivo final es ser más competitivos que en 2014. Que el coche a estas alturas lo sea más o no, es una incógnita total para mi y para el equipo, porque todavía no hemos visto lo que puede hacer el coche. Ni siquiera nos hemos fijado si somos competitivos, si te soy honesto", confesaba el español. "Estamos tan centrados en aprender, en que el equipo me de ese número de vueltas para yo aprender y que el equipo aprenda del coche que no nos ha dado tiempo", señala un Sainz que está deseando volver 'al cole' en los próximos test de Barcelona.

De estas primeras clases, ya tiene claro que "todo pasa más rápido" que en otras categorías. "Primero te tienes que acostumbrar a que es un Fórmula 1. Todo pasa más rápido y tienes una cantidad infinita de botones que tienes que ir cambiando en una vuelta. Todo esto cada vez te va viniendo solo poco a poco sin forzar. Lo segundo es como cualquier otro coche cuando subes de categoría, es que tienes que adaptar. Cada coche tiene su estilo de conducción, cada neumático lo mismo y en especial Pirelli, su forma de tratarlo, su forma de calentarlo. Ahora mismo estoy en ese proceso", afirma, después de un día en el que ha hecho 800 kilómetros del tirón.

No obstante, aún le queda por conocer mucho de este STR10. "Seguro que no es un coche malo, esto al 100%. Confianza aún me falta. Estoy lejos de mi límite de confianza que tenía en un coche de World Series. Nos hemos dedicado a dar todas las vueltas posibles para que esto vaya llegando. Después ya nos pondremos con 'setups' y demás para adaptarlo cada uno a su estilo", afirma. De estos primeros días se queda con la cantidad de botones que tiene que tocar en una misma vuelta. "Ya lo había experimentado en el simulador y en Abu Dabi, pero allí con dos 'rectazas' se puede ir experimentando. Aquí sales de una curva y te metes en otra. Tener que ir cambiando botones en una curva al máximo de tu potencial a 200 km/h es complicado y hay que ir adaptándose. A lo largo del día lo he ido notando mejor", dice.

La progresión de sensaciones en apenas tres días ha sido muy positiva para Sainz. "El día 1 fue complicado, pasaron las cosas que tenían que pasar. Pero hoy ha sido un día mucho mejor de lo que yo esperaba. Nunca te esperas dar 137 vueltas en un día", afirmó Sainz, que además ha podido probar todo tipo de neumáticos, tanto en seco como en mojado. Para él ha sido un curso acelerado de cómo se puede dar un fin de semana cualquiera de gran premio.

También para su compañero, Max Verstappen, es la primera experiencia como piloto de Fórmula 1, así que entre los dos intercambian impresiones, aunque tampoco compartan muchas confidencias. "Lo típico: 'en la salida de esta curva me pasa esto, ¿a ti también? Vamos a decirlo al equipo', '¿cómo entras en tal o cual zona?' '¿el coche te hace esto o aquello?' Intercambiamos temas del circuito, manejabilidad y demás. Estamos los dos muy centrados en sentirnos lo más cómodos en el Toro Rosso", señaló el madrileño sobre el que será su primer rival.