Carlos Sainz presenta a su nuevo mejor amigo

Carlos Sainz y Max Verstappen, durante la presentación del monoplaza. /
Carlos Sainz y Max Verstappen, durante la presentación del monoplaza.

Toro Rosso inaugura las jornadas de test de Jerez con la presentación del STR10 del piloto español y Verstappen

DAVID SÁNCHEZ DE CASTROJEREZ

Primer baño de multitudes como piloto de Fórmula 1 al cien por cien para Carlos Sainz. El madrileño ejerció de anfitrión de lujo en la presentación del Toro Rosso STR10 con el que tratará de responder a la ilusión que ha generado en la afición española. Auspiciado por varios patrocinadores españoles, incluido uno nuevo de una conocida marca de cervezas sin alcohol, el acto se celebró en el mismo pitlane del veterano trazado de los Arcos bajo la atenta mirada de la prensa, mayoritariamente nacional.

James Key, el máximo responsable técnico de Toro Rosso, tenía ante sí un reto muy complicado: hacer olvidar el buen STR9 que hizo brillar a Daniil Kvyat, hoy ascendido a Red Bull, y dar un monoplaza sólido a dos pilotos que nunca han rodado en una carrera de Fórmula 1. Aún queda por saber si este nuevo STR10 resultará al menos tan decente como su predecesor en cuanto a resultados, pero ilusión en el joven equipo no falta. «La temporada 2015 será un nuevo reto para nosotros. Hemos trabajado mucho en el STR10 y estamos convencidos de que tendremos un año exitoso», afirmaba un confiado Franz Tost, jefe de la escudería de Faenza, que incluso se ha colocado un objetivo: «Muestra meta es acabar quintos en el campeonato de constructores». Esto implica que se sitúa, sobre el papel, justo por debajo de Mercedes, Ferrari, McLaren y Red Bull. Ahí es nada.

Técnicamente, el STR10 incorpora un nuevo morro a imagen de los que ya se han visto en otros monoplazas de 2015: más bajo, más achatado y alargado. Además, los pontones laterales se han redondeado más para dar mayor flujo de aire al motor Renault del Toro Rosso. Las tomas de aire de encima del piloto también se han modificado y se ha adelgazado la parte trasera. En definitiva: el Toro Rosso STR10 cumple con la media y esa será justamente su mejor baza para convertirse en un monoplaza de puntos regularmente.

Sainz, ilusionado y confiado

Quién es el líder de la pareja de pilotos más joven de la historia de la Fórmula 1 no está nada claro. Tanto Carlos Sainz como Max Verstappen tienen argumentos de sobra para ganarse ese título, pero no será hasta que se enfrenten en pista cuando podamos colocar a uno de los dos en esa posición.

El piloto madrileño ha prometido trabajo y sobre todo mucha ilusión. «Estoy muy feliz de hacer mi primera aparición como piloto de Fórmula 1 aquí en España y estoy deseando probar el coche ya», afirmaba un impaciente Sainz. «He trabajado duramente con mi preparador físico este invierno y he pasado tiempo en Faenza para familiarizarme con el equipo, haciendo unos días de simulador también. Comprender todos los procedimientos de un fin de semana de gran premio será mi prioridad ahora, así como rodar todo lo que sea posible», aseveró el piloto madrileño.

Por su parte, Max Verstappen, que se convertirá en el piloto más joven de la historia en disputar un gran premio, está ansioso por rodar ya. «¡No puedo esperar a que la temporada empiece y mañana (por este domingo) se me hará un día muy largo, viendo a Carlos en el coche!», bromeaba el holandés. El hijo de Jos Verstappen ya sabe lo que es rodar en unos libres, ya que lo hizo la temporada pasada en unas cuantas carreras, pero no por ello pierde la ilusión del debut. «Me siento preparado y totalmente listo para este reto. Es muy emocionante», señala el que será, por definición, el primer rival de Carlos Sainz.