Alex Txikon reinicia hoy su reto del Nanga Parbat

Alex Txikon, en un momento de su hazaña./
Alex Txikon, en un momento de su hazaña.

El alpinista de Lemoa alcanzó el sábado los 5.050 metros de altura y consiguió establecer, bajo una pirámide de roca, su campo I

ELCORREO.COMbilbao

Alex Txikon no se rinde. Quiere ser un pionero en la montaña después de que el pasado 18 de enero se marcase una nueva hazaña. Partió hacia Pakistán para intentar ser el primer alpinista en hollar en invierno la cima de Nanga Parbat (8.126 metros), la novena montaña más alta del mundo. A pesar de que los primeros días de su asalto invernal no han resultado fáciles, el alpinista de Lemoa cada vez está más cerca de su objetivo. Tres jornadas de trabajo en total han sido necesarias para llegar al campo I y dejar allí todo listo para la próxima incursión, la de mañana. Lo intentaron por primera vez el pasado 28 de enero y sin carga; pero en aquella ocasión la aclimatación era todavía escasa y el estómago del vizcaíno estaba bajo mínimos, de manera que sólo lograron abrir huella hasta alcanzar los primeros metros del glaciar.

Dos días después, el 30 de Enero, volvieron a intentarlo. En esta ocasión llevaban a cuestas unos 600 metros de cuerda y una tienda que tuvieron que depositar a unos 200 metros por debajo del campo I. Y es que, aunque pudieron atravesar tanto la morrena como el glaciar, la profunda nieve, hasta la cintura, no les permitió avanzar más allá de los 4.850 metros; fueron unas ocho horas de durísimo trabajo.

Y por fin este sábado, en compañía del trío iraní, formado por Mahmood Hashemi, Iraj Maani y Reza Bahadorani, consiguieron alcanzar los 5.050 metros de altura y establecer, bajo una pirámide de roca, su campo I. Txikon y Ali Sadpara han depositado allí, en total, 900 metros de cuerda y una tienda. El trío iraní, por su parte, ha subido 600 metros más de cuerda y una segunda tienda. Por otro lado, Muhammad Kan, de Macholu, con una dilatada experiencia en el Himalaya, ha comenzado a tener un dudoso papel en la expedición tras llevar varios días dolorido y con gripe, lo que le ha impedido salir de su tienda. Sin embargo, mañana acompañará al resto del grupo para intentar llegar hasta el campo II, a 5.900 metros.