Faena de aliño antes del PSG

Cristiano Ronaldo (i) y Marcelo (d) celebran el gol del portugés. /
Cristiano Ronaldo (i) y Marcelo (d) celebran el gol del portugés.

El Real Madrid, sin desgastarse y sin alardes, suma una cómoda victoria ante el débil Las Palmas gracias a un triplete de un nuevo tridente

AMADOR GÓMEZMadrid

Como era previsible, a pesar de su media docena de bajas, el Real Madrid afrontó un partido muy cómodo ante Las Palmas y, sin desgastarse demasiado y sin alardes, el líder sumó una nueva victoria, jalonada por otra gran actuación de Casemiro y un triplete logrado por un nuevo tridente formado por Isco, Cristiano Ronaldo y Jesé. Sin James, Bale ni Benzema, Cristiano se apartó de la banda para ser un 9 puro y no faltó a su cita con el gol, escoltado por Isco y Jesé, el malagueño por la derecha y el canario por la izquierda, que quisieron reivindicarse ante Rafa Benítez en un cómodo duelo de preparación para el choque europeo del martes.

3 Real Madrid

Casilla, Danilo, Varane, Nacho, Marcelo, Modric (Lucas Vázquez, min. 46), Casemiro, Kroos (Mayoral, min. 87), Isco, Cristiano Ronaldo y Jesé (Llorente, min. 80).

1 Las Palmas

Javi Varas, David Simón, Aythami, Bigas, Garrido, Roque Mesa, Vicente Gómez, El Zhar (Nauzet, min. 69), Hernán (Tana, min. 64), Viera y Willian José (Araújo, Min. 80).

goles
1.0, m.5: Isco. 2-0, m.15: Cristiano Ronaldo; 2-1, m.38: Hernán; 3-1, m.43: Jesé.
árbitro
Jaime Latre (Aragonés). Tarjetas amarillas a Hernán y Aythami.
incidencias
Partido correspondiente a la 10ª jornada de Liga, disputado en el Santiago Bernabéu. Unos 65.000 espectadores.

Fue una faena de aliño del Real Madrid ante uno de los equipos más débiles de la categoría tres días antes de recibir al París Saint-Germain y jugarse el liderato de grupo en la Champions. Para recibir al conjunto francés, excepto de Bale y Carvajal, Rafa Benítez ya podrá disponer del resto de lesionados que se perdieron lo que fue casi fue un entrenamiento, con escasa tensión competitiva y con un único sobresalto para los blancos que sólo duró cinco minutos. El corto período de tiempo que transcurrió entre el primer gol encajado esta temporada por el Madrid en el Bernabéu, precisamente cuando faltó Keylor Navas, sustituido por el también muy fiable Kiko Casilla, y la sentencia que puso Jesé, que no lo celebró ante el equipo de su tierra, que bastante hizo con no llevarse una goleada más abultada, lo que tiene que agradecer a Javi Varas y a la relajación de los madridistas.

Los blancos tenían ausencias en todas sus líneas, pero el nivel y la agresividad de Las Palmas, ahora con Quique Setién en el banquillo, son lo que son, aunque al equipo canario le guste el toque, y el Madrid apenas necesitó esforzarse para doblegar a tan flojo rival. Ni siquiera metió miedo el conjunto insular cuando redujo diferencias al filo del descanso con una jugada a balón parado en la que la defensa local se quedó quieta para dejar a Hernán solo rematar picado y batir a Casilla. La culpa de no fue del portero suplente, sino de la zaga madridista, tan permisiva como cuando Cristiano se lanzó en plancha sin oposición para lograr el 2-0 en un inicio al ataque y de absoluto dominio de los blancos.

Cristiano no tuvo su tarde, demasiado fallón y negado en el uno a uno contra Javi Varas, pero sí consiguió antes de que se cumpliese el cuarto de hora marcar al único equipo de Primera que le faltaba. Cierto es que el portugués nunca se había enfrentado a Las Palmas hasta que el equipo amarillo se presentó en el Bernabéu para intentar, si no dar una sorpresa que no cabía en cabeza alguna, sí para salir airoso con una derrota digna.

Entre tres grandes paradas de Javi Varas, un par de acciones polémicas en el área visitante en las que el Real Madrid pudo sacar al menos un penalti, y la falta de puntería de Cristiano, Las Palmas salió del Bernabéu con sólo dos goles en contra después de verse impotente ante un equipo que sigue presumiento de orden, equilibrio y robo gracias a Casemiro, de una contra letal, y de mucha calidad arriba, juegue quien juegue, porque también dispone de mucho banquillo.

Rotaciones eficientes

A falta de Bale y James, que tienen sitio seguro en el once, Isco y Jesé gozaron de una nueva oportunidad para crecer en autoestima y colaborar a la séptima victoria liguera en uno de los encuentros más fáciles y contemporizadores de los blancos en lo que se lleva de temporada.

Si en la primera parte destacó la presión alta y la ambición del Real Madrid para acabar cuanto antes con el rival y no complicarse los tres puntos, en un período en el que Casemiro dio otra lección de sentido táctico, recuperación y claridad de ideas también ofensivamente, los de Benítez dieron un paso atrás después del descanso.

Desaparecieron en ataque y reservaron aún más energías, convirtiendo el partido en algo insufrible, pero tampoco padecieron atrás. Con la entrada de Lucas Vázquez, Isco pasó a la izquierda del medio campo y el malagueño también se fue hundiendo, como todo el equipo. Pese a que no hubo rival, fue más que suficiente para el Madrid antes de encarar un encuentro bastante más exigible e importante contra el PSG.