El Araski pone punto final a una temporada de ensueño

Plantilla y cuerpo técnico arropan a la lesionada Roundtree tras dar por concluida la temporada. /
Plantilla y cuerpo técnico arropan a la lesionada Roundtree tras dar por concluida la temporada.

El Lacturale planta cara a un Girona superior, pero cede también en el segundo asalto de la semifinal y se despide con orgullo y honor

OLGA JIMÉNEZ

El Lacturale tuvo el mejor colofón a una inmensa temporada en su feudo, ante su público y tras un partido donde compitió hasta donde le dieron las fuerzas frente a un superior Girona. La lógica imperó y a las catalanas, sin gran acierto, pero inmensas en el rebote y con el talento individual de Leonor Rodríguez (14 puntos) y Peters (12 puntos), además del poderío bajo los aros de Coulibaly, les bastó para apear a las vitorianas y plantarse en la final de la Liga Femenina ante Perfumerías Avenida.

43 Lacturale Araski

Etxarri (4), Vega (2), Silva (7), Liñeira (5), Tudanca (8) -quinteto inicial-, Velasco, Molinuevo, Aldalur (9), Pardo (8) y Martínez de Alegría.

61 Spar Citylift Girona

Rodríguez (14), Spanou (10), Oma, Coulibaly (7), Jordana (9) -quinteto inicial-, Buch (5), Peters (12) e Ibekwe (4).

PArciales
9-17, 17-14 (26-31 al descanso), 7-10 y 10-20.
Árbitros
J. G. Carpallo y A. Aranzana.

El choque en Vitoria sirvió para identificar al Araski. Para ver el sacrifico defensivo, más alegría en su ataque, juego coral y solidaridad en el extra pass para la mejor posición. Made Urieta consiguió reducir los porcentajes del rival y provocar más errores, con 20 pérdidas. Pero cuando tu rival captura 16 rebotes más, medio partido se te va de las manos.

De inicio, fue el mayor hándicap para el Lacturale, que con una mejor defensa fue capaz de parar el tiro exterior que tanto daño hizo en Fontajau. Sin embargo, un triple de Jordana y dos buena acciones de la griega Spanou ponían una primera marcha a las visitantes con un 2-7 de inicio. Urieta rotaba su banquillo una y otra vez, siempre encontrando jugadoras que sumaban. Aldalur, con un triple, acortaba (5-7). El equipo catalán, menos acertado en sus porcentajes, aprovechaba las capturas ofensivas para sumar una renta de ocho puntos (5-13).

La defensa local seguía ordenada en una zona que no permitía tantas alegrías, pero no evitaba que Coulibaly, sin anotar antes del descanso, pero con seis rebotes, diera aire a sus compañeras. Ibekwe, inédita en el primer partido, también pisaba el parqué de Mendizorroza. Tras el 9-17 del primer cuarto, llegaban los mejores minutos de las alavesas, con un mejor movimiento de balón, buscando un pase más, siempre mirando a la compañera en ventaja, algo que aprovechó una espléndida Laura Pardo en ataque (8 puntos) y la inteligencia de Silva y Liñeira repartiendo asistencias.

El Girona se olvidó de jugar con sus pívots y buscó más la penetración. Leonor Rodríguez, con 9 puntos en el cuarto, hacía daño desde el tiro libre. Al ritmo del equipo verde, el Spar CityLift jugó sin intensidad, sin sacar ventaja al poste bajo, con más pérdidas, pero siempre con rebote. Los planes vitorianos se iban ejecutando al ritmo que obligan en Mendizorroza. A pocos puntos, incomodando y sometiendo a sus rivales. El 26-31 al descanso traducía el esfuerzo de un grupo al límite, reflejado en la cojera y el ritmo cansino de una Roselis Silva sin fuelle y con dolor en su rodilla debido a un tendinitis.

Se abrió el tercer cuarto, el peor del choque, con un parcial de 7-10 y muchos errores por ambas partes. Tudanca, siempre con dos defensoras encima, anotaba su primer punto. Gisela Vega su primera canasta. El Araski necesitaba algo más para intentar asustar al Girona. Con las energías justas, bastante hacían las locales con trabajar desde su defensa en zona para intentar robar en líneas de pase y poder correr la pista. Las piernas a estas alturas pesan ya demasiado. Las de Eric Surís, casi por inercia, empezaron a amasar una renta de 11 puntos. Solo otro triple desde casi ocho metros de Aldalur metía de nuevo en partido a las suyas al cierre del tercer cuarto (33-41).

Guerreras hasta donde las fuerzas dejaron, el talento de la norteamericana Peters con 9 puntos consecutivos fue suficiente para romper la frágil esperanza vitoriana. No hubo energía para más. Orgullo de las de Urieta, compostura en la cancha y caer de la manera más digna. Todo para poner el broche made in Urieta, un quinteto de casa con cuatro vitorianas, Molinuevo, Pardo. Tudanca y Martínez de Alegría, además de la guipuzcoana Ane Aldalur. Un final con ADN Araski que define el inmenso sueño que han vivido estas jugadoras, del que despiertan con orgullo y un merecido descanso. Es tiempo de valorar cómo con tan poco este equipo ha sido capaz de lograr tanto.

 

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