Lacturale Araski agranda su historia

Mendizorroza ha sido una gran fiesta. /
Mendizorroza ha sido una gran fiesta.

Las vitorianas se clasifican para semifinales tras superar en un duro partido al Lointek, marcado por la gran defensa de las de Urieta y la inspiración de Silva en momentos clave

OLGA JIMÉNEZ
57 Lacturale Araski

Vega 2, Tudanca 8, Liñeira 3, Silva 13, Rountree 13 quinteto inicial

54 Lointek Gernika

Aldalur 12, Etxarri 6, Velasco, Pardo

árbitros
Esperanza Mendoza y Juan Ramón Hurtado
Incidencias
2.100 espectadores se dieron cita en el pabellón Mendizorroza, la mejor entrada de la temporada

Araski se ha empeñado en escribir la historia más hermosa de los últimos años del baloncesto vasco y nacional. De cómo un equipo modesto y recién llegado a la máxima categoría, ha ido sorteando obstáculos sin más ruido que su esfuerzo y confianza. De cómo un grupo de jugadoras seudoprofesionales, ha logrado plantarse en unas semifinales por el título de liga, superando al favorito, un Lointek Gernika mejor, jugadora por jugadora, pero sin ese secreto que ya no esconde Made Urieta cuando habla de sus jugadoras: corazón. El derroche es tan inmenso, tan generoso, tan de verdad, que cada gramo de energía se invierte con convicción. Y este grupo, quiere más porque ha empezado a creer que no tiene límite. Se ha agarró en Maloste de esta serie de cuartos para adueñarse de ella en Mendizorroza, ante su público que crece a la par que ellas. Las gladiadoras verdes han roto con la lógica y los pronósticos para hacerse un hueco entre la nobleza del baloncesto femenino. Y Girona ya espera.

Con un guión casi parecido al del primer encuentro en Gernika, el inicio fue demoledor por parte visitante con un parcial 0-10. Ya no hay excusas para asegurar que el gen batallador de las vitorianas se enciende en situaciones límite. Y el primer cuarto fue de urgencias que sofocó, de nuevo, Marta Tudanca. La vitoriana fue capaz de apagar el primer fuego con seis puntos consecutivos. Urieta tiró de banquillo, que siempre le responde. Inconmensurable los minutos de Aldalur, plena de confianza para colocar el 12-13 en el marcador desde otro de sus triples marca de la casa. El encuentro fue subiendo el tono físico, porque así lo quiso Gernika, consciente de su superioridad. Araski aceptó el reto y se agarró al parqué de Mendizorroza para aderezar su faena. La congoleña Mokango acertó tanto como falló bajo el aro, para suerte de las locales.

Con la especialista Naiara Díez, uno de sus triples volvía a estirar la diferencia a siete puntos (14-21). Pero nada hizo bajar las pulsaciones alavesas. Lo bueno de tener tanta hambre es tener a tu segunda unidad con el colmillo afilado. Y tanto que lo tuvo la joven Etxarri, que desde el banquillo y con su desparpajo anotaba seis puntos consecutivos para sumar un parcial 7-0 y colocar a las suyas por delante en el marcador. El tiempo volaba en el pabellón vitoriano, en un baloncesto veloz, físico, de alto voltaje y toda la entrega. El todo o nada para Gernika pudo pesar, y ya se sabe que sin presión, las alavesas juegan a lo que quieren. Al descanso, la igualdad del marcador 29-28 prometía emociones fuertes. Porque para esa segunda parte, la venezola Silva destapó en tarro de las esencias, desde su velocidad, anticipación defensiva y acierto anotador.

Araski elevaba su diferencia a seis puntos, la máxima renta, con muchos problemas en las vizcaínas que, siempre incómodas y sin la mejor versión de Asurmendi sufrieron pero aguantaron gracias al poderío interior. Con seis arriba, Mario López pidió a las suyas más, y respondió la americana Armastrong con cinco puntos consecutivos para, devolver un parcial 0-7 y ponerse por delante. En ese toma y daca de mínimas ventajas, la siempre importante Roundtree se destapaba con un triple frontal para colocar el 47-45. La capitana Díez respondía desde esa distancia, con malos porcentajes en ambas escuadras, para abrir una ventaja de cuatro puntos (47-51) a 4:46 para el final. Una jugada desafortunada, dejaba fuera de combate a María Pina, con un fuerte esguince de tobillo. La valenciana es pieza clave, lo mismo que Roundtree en el otro bando y que también, a falta de 1:51 se tenían que retirar con una lesión en su tendón de Aquiles.

Sin dos piezas vitales, se jugaron los minutos de la verdad. Con 51-53, Urieta sacó su mágica pizarra para dibujar la jugada del partido, anarquía absoluta, con Roselis Silva, recordemos 1.66 cm, jugándose una canasta en el poste bajo y, además, con tiro adicional. La venezolana, no falló, tampoco Aldalur en otros dos tiros libres decisivos. Gernika volvió a gestionar mal los últimos segundos sin fortuna para entregarse a una realidad dolorosa. Araski fue mejor en la eliminatoria, y por eso está en semifinales, poniendo patas arriba esta Liga Femenina. Girona espera y las vitorianas van en serio, aunque habrá que ver estos días, la evolución de la lesión de la americana Roundtree.

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