El genio de Christian Gálvez

Gálvez atiende a una lectora, mientras el resto hace cola. /
Gálvez atiende a una lectora, mientras el resto hace cola.

El popular presentador de televisión firmó ayer en la feria del libro ejemplares de su primera novela, ‘Matar a Leonardo da Vinci’

ELENA SIERRAbilbao

Christian Gálvez, el presentador de Pasapalabra, lleva cinco años «estudiando» a Leonardo da Vinci, y con él el arte y la vida de un periodo histórico. Así que cuando él y su mujer, la vitoriana Almudena Cid, se dan paseos por La Toscana dice Gálvez que él suele ir a seguir estudiando y de paso a disfrutar del entorno, hacer turismo, comerse una burrata y beberse un Chianti, se dedica a contarle lo que sabe. ¿No será el típico listillo que...? «No, a mí de pequeño me enseñaron que la letra con sangre entra, pero yo eso no lo creo; por eso no soy un plasta. Yo a Almudena le cuento historias», explica. Historias que ella escucha encantada porque «es una de esas personas que tiene el principio de la genialidad: es curiosa».

Sobre la curiosidad y la genialidad va su novela Matar a Leonardo da Vinci (Suma de Letras), que el joven autor presentó ayer en la Feria del Libro de Bilbao. «Leonardo era un apasionado. Eso lo hizo grande y lo marcó, y consiguió que siendo un tipo bipolar, con déficit de atención, hijo ilegítimo y por tanto iletrado (si no tenías un padre que te diera educación, no te formabas), llegara a ser lo que fue», describe Gálvez.

HOY EN LA FERIA

18.00 h. Presentación del libro Ciudades de tiza, de Fernando Operé.
19.00 h. Conferencia Fútbol y Creatividad con David Trueba, Amets Arzallus, Coque Malla y Zuhaitz Gurrutxaga (sala BBK de Gran Vía).
19.30 h. IX Encuentro de Novela Negra con Jon Arretxe, José Javier Abasolo, Fran Santana y Ramiro Pinilla.

En las presentaciones de Matar a Leonardo da Vinci, Gálvez no habla de su libro. «Te puedes leer la contraportada, y si quieres, comprártelo», sonríe. «Prefiero hablar del talento y de la pasión, de la multidisciplinariedad, de que todos tenemos un genio dentro que podemos sacar con curiosidad, observación, perseverancia, sacrificio y pasión. Si alguien me lee, que sepa que en potencia es tan genial como Leonardo».

«Sí a la autoformación»

El genio de Gálvez no fue fácil sacarlo a flote, o no al menos según lo entiende el sistema educativo. «Yo, como Leonardo, tenía déficit de atención. En mi familia no fue un problema, pero en la escuela sí». ¿Lo pasó mal? Resopla. «Imagínate, si ya un niño que no lo tiene puede pasarlo mal porque siempre nos están pidiendo lo mismo que al resto y somos diferentes... Yo quería ser profesor para cambiar el sistema educativo», se ríe. No terminó esa carrera, tampoco la de Filología Inglesa. «Mis padres siempre me animaron a estudiar, como muchos otros creían que sin una carrera no tenías nada... Y ahora se ha demostrado que con ella tampoco necesariamente».

Ante este panorama, Christian Gálvez anima a no desanimarse. «Sí a la autoformación con pasión. Sí a hacer muchas tareas distintas. Aquí hay gente que es una máquina, basta ya de creer que los de fuera son mejores. Y si tienes que ganarte la vida fuera, hazlo. Si es tu pasión, vete; no lo veas como un fracaso. Mira, Da Vinci murió a los 67 años y hasta los 64 no fue reconocido por su arte. Y eso ocurrió fuera de su lugar de origen».

La pasión, termina el presentador, exige sí o sí mucho sacrificio. Es así como se puede compaginar una carrera televisiva de éxito, dar conferencias, escribir y además tener una vida al margen de todo. Y sí, va a La Toscana a contarle historias a Almudena, pero sobre todo «a escribir de 8 a 8 y lo dejo solo porque, después de tantas horas, me duelen los ojos».