Zabalgana vuelve a la calle para denunciar otro de los «puntos negros» del tráfico en el barrio

Los vecinos salieron a la calle./Igor Aizpuru
Los vecinos salieron a la calle. / Igor Aizpuru

Ayer el alcalde Gorka Urtaran reconoció que «los vecinos tienen razón y cualquier medida que pongamos en marcha llega tarde»

Iosu Cueto
IOSU CUETO

La asociación 'Autobiderik ez' (no a las autopistas) de Zabalgana reunió ayer a decenas de personas en la avenida Reina Sofía para denunciar otro de los «puntos negros» del tráfico en el barrio. Al igual que la semana pasada no faltaron las muestras de cariño hacia Irene, la joven de 14 años fallecida tras ser arrollada en Naciones Unidas. El próximo viernes se reunirán en la plaza Alejandro Dumas a las 18.00 y el 15 de febrero se concentrarán en el cruce de la avenida Zabalgana con Mahatma Gandhi, otras zonas que consideran conflictivas.

Ayer el alcalde Gorka Urtaran reconoció que «los vecinos tienen razón y cualquier medida que pongamos en marcha llega tarde». El atropello de Irene, una niña de 14 años el pasado 18 de enero en la confluencia de las calles Naciones Unidas y Labastida -que lo costó la vida unos días después- ha movilizado al barrio de Zabalgana y también ha sobrecogido al alcalde, Gorka Urtaran.

El regidor aseguró ayer que «asume su responsabilidad» y que «siente mucho» lo ocurrido, por lo que exigió a los conductores que «cumplan las normas de circulación» mientras el Ayuntamiento «toma nuevas medidas» en favor de la seguridad vial. De hecho, el Gobierno municipal tiene previsto colocar un segundo radar en Naciones Unidas -ahora hay uno que solo controla los coches que van en sentido a Júndiz- y un semáforo con pulsador en el cruce en el que Irene fue arrollada.