Vitoria es la cuarta ciudad de España donde más ha empeorado la limpieza

Basura amontonada frente al centro cívico Aldabe./Rafa Gutiérrez
Basura amontonada frente al centro cívico Aldabe. / Rafa Gutiérrez

Un estudio de la OCU señala el abandono de muebles en la calle, los buzones de basura del Casco Medieval y los solares abandonados como 'puntos negros'

Ander Carazo
ANDER CARAZO

La limpieza ha empeorado en Vitoria. Los ciudadanos no están contentos con lo que hasta hace poco tiempo era una auténtica seña de identidad y orgullo. De hecho, según un estudio de la OCU (Organización de Consumidores y Usuarios), Vitoria se consolida como la cuarta capital española donde más ha retrocedido el grado de satisfacción sobre la limpieza en los últimos 24 años y ha pasado de ser un auténtico referente en la materia hasta el puesto 18 de la clasificación nacional. En el lado contrario de la balanza se sitúa Bilbao, que se corona como la urbe con mejor trayectoria desde el primer sondeo realizado en 1995 hasta situarse como la segunda más limpia del país, sólo por detrás de Oviedo.

Lejos de mejorar respecto a la última encuesta publicada hace cuatro años, la situación ha empeorado en Vitoria. El estudio marca la presencia de muebles en la vía pública y los solares sin edificar que se han convertido en auténticos vertederos o escombreras como 'puntos negros'. El Casco Medieval se identifica como el barrio más conflictivo, donde la basura que se amontona en el exterior de los buzones de recogida neumática y que ya se han convertido en un desagradable elemento que se cuela en las fotografías de los turistas.

Ninguna de estas cuestiones debería sorprender a los responsables municipales, ya que las quejas son habituales en el Buzón Ciudadano. Sin embargo, el informe de la OCU fue recibido este jueves con sorpresa por el Gabinete Urtaran, que no dudó en reiterar que la capital alavesa «es, en líneas generales, una ciudad limpia aunque hay cuestiones que mejorar», apuntó un portavoz.

También hubo cierto hueco para la autocrítica. «No se nos escapa que el servicio no ha funcionado todo lo bien que debería. No podemos olvidar que durante los últimos veinte años la gestión del contrato de limpieza ha sido muy conflictiva», declararon en clara referencia a los problemas existentes con la alianza empresarial encargada de esta labor en Vitoria (la multinacional FCC y la vizcaína GMSM Medioambiente) y el concurso que «muy pronto» se realizará para buscarles un sustituto. Hace cuatro años, los resultados de este estudio fueron recibidos por el entonces alcalde Javier Maroto con una promesa de desplegar más efectivos de limpieza en la calle, lo que -a la vista de los resultados- no tuvo excesivo efecto.

En el próximo proceso de licitación se fijará la contratación de más servicios, nueva maquinaria y más contenedores. También se va a mejorar el servicio de enseres y voluminosos -con un teléfono directo al que se podrá llamar para evitar que los restos de la mudanza pueblen las aceras- o de limpieza de sumideros, adelantan los portavoces del equipo de gobierno de Gorka Urtaran. Si en la oposición aún existen voces que reivindiquen la remunicipalización del servicio, los analistas de la organización de consumidores enfrían los ánimos al subrayar que aquellas ciudades en las que el consistorio «lleva las riendas de modo directo, o a través de una empresa de la que es titular, salen peor parados por término medio».

Contaminación

En base al sondeo conocido este jueves, el aspecto peor valorado por los vitorianos es la existencia de excrementos de animales en las calles. «Son el factor más influyente en la percepción de la ciudad como un lugar sucio y su limpieza obtiene, por lo general, notas muy bajas en todo el país. Sobre el papel existen multas a veces muy altas, pero por lo que se ve carecen de fuerza disuasoria», explican los portavoces de la OCU. Las pintadas y los carteles que se colocan en las fachadas también centran las críticas de muchos ciudadanos, aunque «parece más controlado que hace cuatro años». Reciben mala valoración la suciedad en el entorno de los contenedores y la limpieza en las zonas periféricas de la ciudad. Existe motivo de satisfacción por parte de los vitorianos respecto al nivel de ausencia de contaminación, tan sólo los habitantes de Soria y Logroño dan una puntuación mejor.

Pero el informe de la organización de consumidores gira el foco hacia los ciudadanos como principales responsables de la suciedad. «No hay sistema de limpieza urbana que resista la falta de civismo, esto lo entiende cualquiera. Y el civismo, por suerte, es una virtud que los poderes públicos pueden fomentar con una mejor educación. Los ciudadanos, además, están en su derecho de preguntar cómo se está gastando el dinero y cómo es posible que una mayor dotación de presupuesto, más medios mecánicos y más personas dedicadas a la limpieza no estén dando como resultado ciudades más limpias», concluyen sus portavoces.