Vitoria acogerá el décimo Salón Sin Barreras en septiembre

Un asistente a la feria del año pasado prueba un coche adaptado a las personas en silla de ruedas./Jesús Andrade
Un asistente a la feria del año pasado prueba un coche adaptado a las personas en silla de ruedas. / Jesús Andrade

Asociaciones, instituciones y empresas instalarán más de 40 stands los días 27,28 y 29 de septiembre en el Palacio Europa

Jon Ander Goitia
JON ANDER GOITIA

El 9% de la población vasca es dependiente. Es decir, alrededor de 200.000 personas en el País Vasco declaran alguna limitación en sus actividades diarias. «Queremos tender una mano a esas personas, ayudarlas a mejorar su calidad de vida y conseguir igualdades», ha explicado a EL CORREO Iker Knorr, director del Salón Sin Barreras. Esta feria, que cumple su décima edición, persigue ser «el punto de encuentro entre asociaciones, instituciones, empresas y público». Y para ello instalarán en septiembre (días 27, 28 y 29) más de 40 stands en el Palacio Europa (entrada libre). «Encontrarán desde los últimos avances tecnológicos, hasta conferencias de la mano de profesionales», adelanta.

El año pasado la capital alavesa ya se convirtió en el epicentro de este congreso en el que se muestran los últimos avances en el campo de la accesibilidad. «Funcionó tan bien hemos decidido repetir en Vitoria este año». Los stands volverán a acercar novedades en escuelas adaptadas, movilidad o vehículos adaptados, por ejemplo. Precisamente esta última es una de las que más miradas curiosas atrae. «Son tres las empresas que traerán sus novedades. Habilitan un coche para que se pueda acceder desde el maletero o también conducirlo, gracias a un joystick. Son varios los avances que tienen preparados».

Aunque, la ropa es la mayor adversidad a la que tienen que hacer frente a diario. «Se les ofrecen tejidos más anchos, una manera de conseguir mayor movilidad. Porque la ropa es una barrera que afecta a todos», lamenta. Algo que sufren en mayor medida las personas mayores. Este grupo constituye el 20% de la sociedad española, aquellos que superan los 65 años. Asimismo, también habrá otros puestos en los que se muestren evoluciones en el mundo del deporte. «Es muy importante, porque ejerce de integrador social», sostiene.

Conferencias y actividades

La relevancia del deporte es tal que, de la mano de atletas que participarán en los Juegos Olímpicos de Tokia 2020, saltará desde los stands hasta las conferencias. Será uno de los cuatro temas que completan el programa, en el que también se hablará sobre la eliminación de barreras arquitectónicas en espacios públicos, las nuevas tecnologías y el turismo accesible. Unas charlas que durarán alrededor de una hora y media y que llevarán a cabo profesionales y técnicos reconocidos.

Cada día se ofrecerán dos ponencias, dejando la última jornada para las actividades y talleres. «Pondremos a los asistentes en la piel de las personas discapacitadas. Queremos que prueben y descubran las dificultades que existen. También habra danza, de la mano de DownAraba, y una obra de teatro dedicado a la discapacidad, antes de terminar con una paella solidaria», agrega.

«La sociedad está haciendo un buen trabajo por la accesibilidad, pero aún quedan cosas por hacer. Somos conscientes de que lograrlo al 100% es complicado, pero cada día estamos dando pasitos hacia adelante». Así, por ejemplo, destaca que las empresas cada vez estén «más comprometidas» en la causa. Aunque, añade que adaptarse no se limita únicamente a realizar cambios para las personas en silla de ruedas, «también tenemos que pensar en aquellas que sufren otro tipo de dependencia». Y pone el ejemplo de los sordos. «Cuando van a un museo no pueden disfrutar de las muestras auditivas», lamenta.