Los vecinos del edificio desalojado de Dato no podrán regresar a sus casas en al menos un mes

Agentes municipales, junto al edificio afectado. /IGOR AIZPURU
Agentes municipales, junto al edificio afectado. / IGOR AIZPURU

Los inquilinos cuentan con 15 días para contratar la obra que refuerce la estructura y dos semanas más para su ejecución

Iñigo Crespo
IÑIGO CRESPO

Los vecinos de las 19 viviendas que fueron desalojadas el pasado martes en el número 8 de la calle Eduardo Dato no podrán regresar a la normalidad en al menos un mes. Así lo marca el nuevo calendario de actuación, que obliga a los propietarios a contratar la obra de refuerzo de la estructura de madera de forma urgente en los próximos 15 días, ha llevarla a cabo en las dos semanas siguientes.

«La viga estaba muy dañada», recordó ayer Urtaran, quien visitó el inmueble el mismo día del desalojo ante su «posible derrumbe». El alcalde se comprometió a «agilizar los trámites» administrativos para la realización de la obra, e instó a los vecinos a que encargaran el proyecto a la mayor brevedad. En este sentido, tanto los inquilinos como el propio Ayuntamiento persiguen una rápida solución, azuzados por la larga espera del número 92 de Zapatería, que acumula ya dos años.

La Corporación recibió ayer el informe definitivo sobre el portal 8 de la calle Dato, que pasó la Inspección Técnica de Edificios (ITE) en 2011 y debería pasarla de nuevo en 2021, a pesar de que el Gobierno vasco informó en un primer momento que no la había completado. No obstante, los vecinos habían percibido desde principios de mayo algunos desperfectos, como grietas en la tercera planta, que indicaban que la estructura se encontraba dañada. De hecho, los Bomberos detectaron surcos en las paredes en septiembre, y quedaron a la espera de un informe por parte del Ayuntamiento sobre el estado del inmueble. «Probablemente, haya ayudado a detectar a tiempo el problema», reconoció ayer el regidor de la capital alavesa.

Los vecinos, hasta ahora bloqueados por la incertidumbre y la falta de información para poder actuar, podrán a comenzar ya con la contratación de la obra para el refuerzo de la viga dañada, que fue apuntalada por los Bomberos el mismo martes por la tarde y que permitió un rápido aprovisionamiento de los inquilinos. El Ayuntamiento, mientras tanto, seguirá el mismo protocolo con los dos comercios situados a los pies del edificio –la perfumería Douglas, atravesada por el pilar dañado, y la zapatería Krack, la menos afectada–, para evitar posibles riesgos.