Vecinos de Amurrio protestan por el olor «insoportable» del Nervión

Zona de vertidos en Amurrio. /SANDRA ESPINOSA
Zona de vertidos en Amurrio. / SANDRA ESPINOSA

El domingo protestarán a las doce en la plaza por la situación que atraviesan desde hace más de dos décadas, agudizada en los últimos tres años

Marta Peciña
MARTA PECIÑA

Los vecinos de Bañuetaibar, en Amurrio, están hartos de los malos olores que deprende el río Nervión cuando pasa por el barrio. «Uno de los colectores generales más grandes de Amurrio desagua junto al puente que está cerca de Eroski y todos los que vivimos en la zona tenemos que soportar un olor nauseabundo», explicó uno de los vecinos del barrio.

La situación se prolonga desde hace más de dos décadas, el tiempo que la comarca del Alto Nervión lleva esperando al saneamiento del cauce, pero «en los últimos tres años se ha agravado todavía más. Creemos que la cantidad de residuos ha aumentado porque se han construido nuevas casas».

Con la llegada del buen tiempo, los vecinos temen que se reproduzca la situación de años anteriores. «No podemos abrir las ventanas porque es imposible respirar», aseguran. Por eso, desde la Asociación de Vecinos de Bañuetaibar, han decidido movilizarse y colocarán pañoletas en los balcones de la zona para reclamar a las autoridades que acaben con los malos olores que les hacen la vida imposible. La movilización busca un altavoz en la celebración del Txakoli Eguna, prevista para el próximo domingo en Amurrio, donde han convocado una concentración a mediodía en la plaza, donde esperan la presencia de las autoridades a las que reclamarán una solución para el problema.

«Ya nos han dicho que las obras se van a licitar, pero lo que queremos es que comienzan cuanto antes porque es imposible vivir así», lamentaron. A pesar de sus peticiones, las obras no arrancarán antes de finales de año, porque antes debe iniciarse oficialmente el proceso para buscar a una empresa que redacte el proyecto y ejecute la obra. Eso tardará en torno a seis meses. De momento, los vecinos se han reunido con representantes políticos en el Ayuntamiento y en las Juntas Generales de Álava.

Bacterias

En noviembre pasado, el Ayuntamiento puso en marcha un proyecto piloto para el tratamiento bacteriológico en cuatro fosas sépticas del centro mediante un proceso natural en el que intervienen microorganismos y sus enzimas para reducir o eliminar materia orgánica en suspensión, compuestos inorgánicos solubles y sólidos orgánicos sedimentados o fangos. Sin embargo, la experiencia no ha ofrecido los resultados esperados. «Nos dijeron que era el mismo que se había aplicado en el río Turia en Valencia, pero no ha funcionado».

El objetivo era «reducir los olores de los vertidos y mejorar la calidad de las aguas», ya que Amurrio tiene 22 fosas sépticas que deben contar con un programa de limpieza y mantenimiento, según la autorización de vertido concedida en 2016.