Vecinos de Amurrio protestan por los problemas de accesibilidad y de señalización

Una de las señales contradictorias en el bario de Abiaga. /SANDRA ESPINOSA
Una de las señales contradictorias en el bario de Abiaga. / SANDRA ESPINOSA

Piden poder acceder a las oficinas de la Policía Municipal y que se coloquen correctamente las señales en las plazas de aparcamiento

Marta Peciña
MARTA PECIÑA

La lucha para que Amurrio respete los derechos de las personas con discapacidad física tiene desde hace tiempo varios frentes abiertos. Uno de ellos es la accesibilidad a las oficinas de la Policía Municipal porque se trata de un terreno vedado a las personas que tienen problemas de movilidad. Tanto es así que, en ocasiones, los agentes se ven obligados a atender a la gente en la calle porque el acceso a la oficina solo puede hacerse por escaleras. Una mujer con muletas tuvo que recurrir a esta fórmula para preguntar por unas llaves que había perdido. «Ando mal para caminar, así que peor para subir las escaleras, menos mal que salieron fuera para atenderme», explicó.

De hecho, los afectados se han puesto ya en contacto con la asociación Eginaren Eginez para explicar la situación y no descartan iniciar una recogida de firmas para que la obra de accesibilidad se realice cuanto antes y no tenga que esperar a la urbanización del entorno de la gasolinera. En noviembre pasado, el Ayuntamiento anunció que tenía previsto realizar esta obra, dado que el proyecto para construir una rotonda en esta zona contempla la mejora del acceso a la oficina de la Policía Local. El Ayuntamiento adjudicó a finales de febrero la redacción del proyecto de urbanización de la rotonda y la asistencia a la excavación y extracción de los tanques enterrados y el control de aguas subterráneas en la parcela que ocupaba la gasolinera, pero no ha ofrecido ningún detalle al respecto.

Señalización

Los problemas de personas con discapacidad física no se limitan al acceso a las oficinas de la Policía Local. También tienen que hacer frente a una señalización incoherente que, pese a las advertencias, lleva años sin modificarse. Una de las señales más contradictorias que se pueden encontrar en Amurrio está situada en la urbanización de Abiagabarri. Se colocó hace ya más de un lustro. Bajo una indicación de prohibida la parada y el estacionamiento, aparece un pictograma con una silla de ruedas. Atendiendo a la literalidad de la señal, lo que hace es prohibir expresamente que usen esa plaza las personas con discapacidad física. «Parece un chiste», se quejan, porque en realidad dice justo lo contrario de lo que pretende. «En su momento pudo ser un error pero se ha requerido al Ayuntamiento para que lo subsane y no se ha hecho» aseguró uno de los afectados.

No es el único caso sangrante en Amurrio. Algunas señales siguen incluso usando el término 'minusválido' cuando la propia Naciones Unidas ha solicitado que se elimine del lenguaje vial. Las peticiones que se han realizado en este sentido al Ayuntamiento de Amurrio tampoco han logrado resultados. A eso hay que añadir, como ocurre en otros muchos municipios, la disparidad de criterios a la hora de señalizar los espacios destinados al aparcamiento para este grupo son diferentes y «muchos no se ajustan a la legalidad». La Policía Municipal ha realizado varios informes para unificar la señalización para este tipo de plazas. Reconoce que se han realizado trabajos de forma paulatina, pero no se han terminado de ejecutar y las discrepancias entre las señales locales siguen existiendo.

El indicador cuadrado de una silla de ruedas blanca sobre un fondo azul es admitida internacionalmente para referirse al colectivo que necesita apoyos para desplazarse, pero se trata de una señal informativa, por lo que no es posible sancionar a quienes usan estas parcelas sin tener la condición de discapacitados. Por eso, desde la Policía Municipal lo que se ha recomendando es señalizar las zonas reservadas tanto en vertical como en horizontal, colocar en ellas el símbolo de la accesibilidad y añadir una señal de prohibido el estacionamiento y la parada al resto de los vehículos, algo que se resuelve con un simple 'excepto' o 'Izan ezik'.