La variante de Berantevilla se abrirá al tráfico en el primer trimestre de 2019

Máquinas y operarios trabajan en el asfaltado de la nueva calzada de la N-124./ RAFA GUTIÉRREZ
Máquinas y operarios trabajan en el asfaltado de la nueva calzada de la N-124. / RAFA GUTIÉRREZ

La conexión implicará la supresión de los cruces peligrosos de la carretera N-124, donde progresan las obras de reforma y cuyo vial izquierdo estará listo en el mismo plazo

Saioa Echeazarra
SAIOA ECHEAZARRA

Los trabajos de mejora de la N-124 y de construcción de la variante de Berantevilla, la mayor obra viaria que se ejecuta en la provincia en una década, avanzan a buen ritmo, de forma que el nuevo desvío y la supresión de los dos cruces más peligrosos del tramo «serán una realidad en el primer trimestre de 2019».

El diputado de Infraestructuras Viarias y Movilidad, el socialista Josu López Ubierna, ha anunciado hoy que en ese plazo se abrirá al tráfico la nueva conexión, así como la calzada izquierda de la futura N-124 y el vial de acceso al polígono de Lacorzanilla. La nueva variante de Berantevilla, ha recalcado el titular foral, implicará la eliminación definitiva de los cruces que constituyen dos 'puntos negros' en el tramo alavés de esta vía –la intersección que conecta con Berantevilla y el citado parque industrial, así como el acceso a la autopista AP-68 y Miranda de Ebro–, con lo cual se mejorará la seguridad de los miles de conductores que circulan a diario por la N-124.

El tramo desdoblado, eso sí, «no estará operativo hasta la segunda mitad del 2019», ha informado el responsable político durante una visita a estas obras con motivo del inicio de la campaña de firmes, en la que se emplean en estos momentos cerca de 200 trabajadores apoyados por decenas de vehículos. En concreto la calzada izquierda de la futura N-124 desdoblada «funcionará provisionalmente durante varios meses como vía de doble sentido mientras se ejecuta la del lado derecho en el vial que ocupa ahora la N-124».

Sobre la nueva conexión a Berantevilla, López Ubierna ha subrayado que «va a ofrecer al municipio nuevas posibilidades de desarrollo. Es una zona de Álava que está creciendo y con la variante se consiguen dos cosas; capacidad de expansión urbanística y mejora del tráfico». Desde el área en la que precisamente se ejecuta la construcción de este desvío, el titular foral ha concretado que «ahora mismo están haciendo las juntas de dilatación del puente del enlace», el cual «va a servir tanto para dar acceso a Portilla como a la localidad».

Transcurridos 15 meses desde el arranque de las obras de la N-124 y de la variante, los trabajos se encuentran «en fase avanzada» y «ya están finalizados los movimientos de tierras y aplanamientos, los nuevos puentes sobre el río Ayuda, la estructura del enlace a desnivel que dará acceso desde la N-124 a la AP-68 y Berantevilla, y los pasos superiores e inferiores de la variante de esta localidad».

360.000 toneladas

Una vez realizadas esas actuaciones se ha dado paso a la campaña para asfaltar de forma simultánea la calzada izquierda de la N-124 y la variante, donde se emplearán «186.000 toneladas de firmes y 175.000 de otros materiales». Esta intervención consta de «una capa de cemento, una de zahorra artificial y las capas asfálticas; en el tronco de la autovía son 4 y ahora estamos extendiendo la segunda», especifica el Jefe del Servicio foral de Carreteras, Miguel Ángel Ortiz de Landaluce.

Con unos 20 millones de euros de presupuesto, el proyecto de mejora de la N-124 y la variante es el de mayor calado de la legislatura. En ese sentido, López Ubierna destaca que las distintas inversiones para carreteras suman en el mismo periodo un total de 60 millones.

 

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