La valla que enfrenta a Urtaran con la ikastola Olabide

La valla de la discordia, junto al campo de arena de la ikastola. /Jesús Andrade
La valla de la discordia, junto al campo de arena de la ikastola. / Jesús Andrade

El Ayuntamiento ordena el derribo de un cercado levantado «sin licencia» y con una altura excesiva para sorpresa del centro, que confía en evitarlo

IOSU CUETO

El Ayuntamiento de Vitoria ha ordenado la demolición de una parte del vallado de la ikastola Olabide al considerar que se ha levantado «sin licencia» y que alcanza una altura de 2 metros en suelo no urbanizable de valor agrícola, lo que contraviene la normativa municipal. Según ha podido saber EL CORREO, el Departamento de Urbanismo dio en marzo un plazo «de un mes» para retirar el cercado, que sigue en pie porque la orden ha sido recurrida. Los responsables de la ikastola explicaron a este periódico que han presentado diversa documentación para demostrar que el criterio aplicado por los técnicos es «excesivamente rígido», teniendo en cuenta que la obra se hizo «de forma correcta» y que el Consistorio les pide que reduzcan la altura de la valla, algo «que no tiene mucho sentido, ya que el resto del perímetro es igual».

Los hechos se remontan al pasado mes de noviembre, cuando inspectores municipales redactaron un informe sobre la ejecución «sin licencia» de una parte del vallado de Olabide. El 1 de diciembre, la concejala de Urbanismo, Itziar Gonzalo, inició un 'expediente de protección de la legalidad urbanística' sin que posteriormente comparecieran los responsables de la ikastola. Así pues, el 9 de marzo la edil firmó una resolución en la que ordenaba «la demolición» del cercado. De lo contrario, el centro se enfrentaría a «hasta diez multas» y el traslado de los hechos al Ministerio Fiscal.

Responsables de Olabide confesaron este miércoles su sorpresa por esta controversia, ya que el cierre mide «unos 10 metros» de largo y se colocó hace «más de dos años» para completar el perímetro de la ikastola. «La valla tenía un sentido disuasorio. Tenemos 1.605 alumnos y están vigilados, pero no queríamos que ninguno tuviera la tentación de escaparse por ahí. Tampoco que entraran extraños, como ha pasado algún fin de semana. Poner una valla baja no tendría sentido, además de que el resto del cercado, el que se puso hace muchos años, también mide 2 metros. Pero Urbanismo dice que la calificación del suelo impide llegar a esa altura». La licencia, aseguraron, «sí se pidió».

Fuentes municipales precisaron que el vallado es «30 centímetros más alto» de lo permitido, por lo que el centro debería «recortarlo» o tramitar un plan especial (Peri) que después debería ser aprobado por el Ayuntamiento. Esta tramitación «es la habitual y se está actuando con el mismo rigor que en casos similares», afirmaron. Se da la circunstancia de que el alcalde, Gorka Urtaran, tiene participaciones en capital social en dicho centro, en el que estudian sus hijos.