«Están utilizando a nuestros hijos», se quejan los afectados por la huelga en la concertada

Concentración en la mañana del jueves frente al Parlamento vasco. /IGOR AIZPURU
Concentración en la mañana del jueves frente al Parlamento vasco. / IGOR AIZPURU

Las AMPAs de Álava se han concentrado para exigir una solución urgente a un conflicto que suma ya 22 jornadas y que se deja notar con «diferencias» en los centros

María Rego
MARÍA REGO

Las familias de los niños afectados por la cadena de huelgas en la escuela concertada, que acumula ya 22 jornadas, no pueden más y reclaman, a dos meses de que finalice el curso escolar, que las partes implicadas en el conflicto «se sienten ya a hablar». «Sentimos que están utilizando a nuestros hijos. Un profesor que falta es un alumno que sale perdiendo», reflexiona Nuria Lázaro, madre de dos estudiantes de 3º y 4º de Primaria en el colegio Carmelitas de Vitoria. Ella no ha dudado en la mañana del jueves en acudir a la concentración convocada frente al Parlamento vasco por las AMPAS alavesas para exigir una salida urgente a una situación que temen que se alargue en el tiempo. En mayo hay otros dos días de paro convocados y «vemos que no van a resolver esto en lo que queda de curso y que a la vuelta del verano vamos a estar igual», advierte Belén Pinacho, cuyo hijo de 16 años estudia en Egibide-Nieves Cano.

En la concentración a la que ha acudido en torno a una veintena de madres y padres ha habido una variada representación del mapa escolar local (Escolapios, San Viator, Egibide, Carmelitas, Nazareth...) porque «hay mucha diferencia» del seguimiento de la huelga en cada centro concertado. El hijo de Sonia Rincón y el mayor de Mentxu Merino cursan 1º de Bachillerato en Presentación de María, donde «la incidencia está siendo muy baja». «Algunos de los profesores que no van incluso tienen cargo de conciencia y recuperan materia, por ejemplo, en horas de tutoría», explican. Ambas coinciden en que se trata casi de «un deber moral» con los alumnos y apuntan a los estudiantes del último año de Bachillerato como los principales perjudicados por la huelga. «No les van a hacer una Selectividad especial para ellos», comenta Ana Larrea, con un hijo que el próximo otoño iniciará el curso previo a la Universidad.

Mientras los alumnos más pequeños «pasan la mañana» en clase durante la huelga, a partir de los 16 años pueden salir del centro en esas horas. «Ayer -por el miércoles- estuvieron en casa de un amigo jugando a la 'play'», cuenta Larrea sobre uno de sus hijos, que se encuentra en 1º de Bachillerato en Egibide-Nieves Cano. En su clase faltan cuatro profesores y «tres de ellos», advierte, imparten materias (Euskera, Dibujo y Física y Química) que entran en Selectividad al ser troncales. «Es que no se sientan ni a hablar, están entroncados», se queja tras la pancarta con el lema 'Gure seme-alabengatik. Solución ya. Escuela concertada'. La mujer que tiene a su lado, Belén Pinacho, comparte la preocupación de quienes tienen a sus hijos en los últimos años educativos pero recuerda que «todos los cursos son críticos, hasta cuando los niños están aprendiendo a leer».

El sábado, nueva concentración

Las AMPAs volverán a mostar su malestar por esta huelga que arrancó antes de Navidad, y para la que el Ararteko ya ha recomendado la mediación del Departamento de Trabajo, el próximo sábado a las 19.00 horas en la plaza de la Virgen Blanca. «¿Dónde queda el derecho a la educación?», se pregunta una de las madres mientras espera que su demanda, compartida por miles de familias, sea escuchada.