Urtaran pretende congelar impuestos y subir un 2% las basuras, el carné deportivo y la OTA

El alcalde Gorka Urtaran, en el pleno./Blanca Castillo
El alcalde Gorka Urtaran, en el pleno. / Blanca Castillo

El Gobierno municipal trasladará esta propuesta a la oposición que, si no la apoya, provocará su congelación

Ander Carazo
ANDER CARAZO

El Gabinete de Gorka Urtaran, reunido de carácter extraordinario y urgente, ha aprobado esta mañana el proyecto de impuestos, tasas y precios públicos municipales de cara al próximo año 2019. Junto a su socio, el PSE, ha aprobado el borrador que después tendrá que pasar por comisión y pleno. Allí, por supuesto, tendrá que conseguir el apoyo de algún grupo de la oposición para evitar que se mantengan congelados. Algo complicado a menos de un año de las próximas elecciones locales.

El PNV y el PSE pretenden congelar los cinco impuestos que corresponden al Consistorio (el IBI, el impuesto de vehículos, la plusvalía, el IAE y el impuesto de obras). La tasa de basuras, el carné de instalaciones deportivas, la OTA y el precio de las escuelas infantiles se encarecería un 2%, los portavoces del equipo de gobierno lo justifican como una «actualización» en función de la inflación. «En el caso del recibo del agua, se va a esperar a los cambios pervistos en la norma foral reguladora antes de plantear cualquier tipo de modificación en la ordenanza fiscal correspondiente», justifican las mismas fuentes.

La idea de Urtaran es que se aplique una tarifa plana tributaria para pagar los tributos más comunes (vehículos, IBI, IAE, basuras, concesiones anuales y semestrales, vados, veladores, ocupación de suelo y cementerios) en diez cuotas entre marzo y diciembre.

¿Cómo están ahora?

En el presente 2018, el PP negoció con Urtaran una bajada en los impuesto de vehículos, mientras congelaba la tasa de agua y basuras. El IAE (Impuesto de Actividades Económicas), el histórico foco de todos los debates fiscales en el Consistorio de la capital alavesa, se recondujo para aplicar una rebaja del 50% a las empresas que facturan entre uno y dos millones (alrededor de 840 pymes) que se veían perjudicadas por la reforma previamente aprobada por el alcalde y los partidos de izquierda que a punto estuvo de desembocar en los tribunales, como amenazaba el Sindicato de Empresarios Alaveses (SEA), que dirige Pascal Gómez.