Urtaran deberá negociar con FCC la rescisión de la contrata de limpieza

Un operario de FCC limpia una papelera en el centro de Vitoria./Igor Aizpuru
Un operario de FCC limpia una papelera en el centro de Vitoria. / Igor Aizpuru

El alcalde de Vitoria va a solicitar informes para iniciar el expediente de resolución «que nos permita licitar un nuevo contrato de cuatro años de duración»

Sara López de Pariza
SARA LÓPEZ DE PARIZA

La Comisión Jurídica Asesora de Euskadi (Cojua) ha estudiado la petición de las empresas que gestionan el contrato de limpieza de Vitoria, FCC y GMSM Medioambiente, de rescindir el contrato. El Ayuntamiento envió a este órgano dependiente del Gobierno vasco el caso tras desestimar los argumentos utilizados por la contrata para renunciar al servicio.

La Cojua ha tenido cerca de dos meses para decir si el contrato de limpieza podía resolverse. Y el organismo ya se ha pronunciado: no le corresponde emitir dictamen sobre esta cuestión. Eso sí, ha apuntado que el contrato se puede anular de mutuo acuerdo, y eso es lo que va a intentar lograr el Gabinete Urtaran; puesto que «en estos momentos el servicio no funciona de forma correcta». Así lo ha anunciado este lunes el alcalde de Vitoria, que ha comparecido en rueda de prensa junto a Iñaki Gurtubai, coordinador de Alcaldía, Economía y Función Pública del Ayuntamiento.

«Gestión indirecta»

La Cojua contempla la vía de la rescisión por mutuo acuerdo para «evitar las consecuencias que un incorrecto funcionamiento del servicio provocaría en el municipio». En este sentido, Urtaran ha señalado que va a solicitar una serie de informes técnicos «que acrediten el mal funcionamiento del servicio» para iniciar el expediente de resolución del contrato de limpieza de mutuo acuerdo; «lo que nos permita licitar un nuevo contrato de cuatro años de duración», ha apostillado.

«A nadie se le escapa que este servicio no está funcionando de forma correcta. Por eso procede analizar la posibilidad de alcanzar un acuerdo entre Ayuntamiento y UTE para resolver el contrato vigente y evitar así males mayores para la ciudad».

El alcalde se ha fijado un plazo de tres meses para alcanzar un pacto que permita la ruptura amistosa del contrato y abrir un nuevo escenario. De igual modo, Urtaran ha manifestado que es partidario del modelo de «gestión indirecta» del servicio para el próximo cuatrienio, periodo que se corresponde con «la vida útil de la maquinaria», según ha detallado.

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