Casi tres denuncias al día en Álava por violencia contra las mujeres

Policías nacionales acceden al chalé de Turiso donde Ana Belén Jiménez fue asesinada. /Rafa Gutiérrez
Policías nacionales acceden al chalé de Turiso donde Ana Belén Jiménez fue asesinada. / Rafa Gutiérrez

«Nos preocupa lo difícil que es adoptar medidas para erradicar esta lacra que cada día aumenta», alerta la presidenta de la Audiencia de Álava

David González
DAVID GONZÁLEZ

No para de crecer. Los juzgados alaveses tramitaron 2,7 denuncias diarias relacionadas con la violencia contra las mujeres durante 2017, un 18% más en apenas tres años. El preocupante dato lo refleja la Memoria Judicial, conocida ayer. Para alarma de juristas y de personal especializado, supera en dos expedientes el total de 2016, que registraba el peor dato de la historia.

Lo peor es que la tendencia se mantiene en el presente ejercicio. Las estadísticas del primer trimestre de 2018, el último conocido, hablan de 2,5 denuncias diarias. En el Palacio de Justicia escrutan los datos con inquietud. «Resulta preocupante por el tipo de delito, la violencia dentro incluso del hogar, el lugar más íntimo para todas las personas. Pero, sobre todo, me preocupa lo difícil que es adoptar medidas para erradicar esa violencia que cada día se incrementa», alerta Mercedes Guerrero, presidenta de la Audiencia Provincial de Álava.

Esta sala revisará en unos meses el asesinato de la vitoriana Ana Belén Jiménez. Su ex la mató, presuntamente, en noviembre del año pasado en su chalé familiar de Turiso. «Creo que todavía quedan un par de generaciones para conseguir la igualdad de género y que ésta sirva a su vez para que la violencia sobre la mujer desaparezca o quede reducida a su mínima expresión», reflexiona Guerrero.

«No ha cambiado ninguno»

En este sentido, la administración judicial trabaja en varias vías. La más restrictiva: un amplio abanico de condenas, que generalmente reduce el ingreso en prisión a los casos más graves o a los reincidentes más prolíficos. Tiran también de medidas de protección para las víctimas. En 2017 se concedieron 58. Otras 53 solicitudes fueron rechazadas.

También se trabaja con los maltratadores. En Álava, 78 hombres siguieron algún programa de rehabilitación a lo largo del año pasado. Pero hay voces críticas contra esta vía. Blanca Estrella Ruiz, presidenta de la asociación Clara Campoamor, voz autorizada en este campo, es la más tajante. «En más de 30 años no he visto cambiar a ninguno», clama.

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