El timo de una empresa que vende depuradores de agua por 600 euros a domicilio en nombre de AMVISA

El timo de una empresa que vende depuradores de agua por 600 euros a domicilio en nombre de AMVISA

La empresa municipal de aguas aclara que no es necesario adquirir ningún aparato porque «la calidad del agua de consumo de la capital vitoriana es excelente»

Gabriel Cuesta
GABRIEL CUESTA

Llaman a la puerta en nombre de AMVISA para, supuestamente, realizar una encuesta de calidad del agua y, de paso, vender a los vecinos filtros de agua a precio desorbitado: entre 400 y 600 euros. Es el 'modus operandi' de una empresa perseguida por la Policía Local que se dedica a la venta fraudulenta de estos aparatos haciéndose pasar por una entidad colaboradora de la empresa municipal de aguas de Vitoria.

Desde la guardia urbana advierten de que no existe tal iniciativa y que se trata de un timo que tiene como objetivo estafar sobre todo a personas mayores. Hasta el momento 17 personas han avisado a la Policía Local de que les han intentado vender esos filtros a un precio abusivo. Desde AMVISA advierten de que «no se está colaborando con ninguna empresa de estas características» y reiteran que no se compren elementos destinados a purificar el agua porque «los continuados análisis indican que la calidad del agua de consumo de la capital vitoriana es excelente».

Fue en marzo de 2017 la primera vez que la Policía Local detectó esta práctica fraudulenta. En el caso de haber sido estafado con la compra del producto, los afectados pueden acudir a las oficinas de consumo del Ayuntamiento de Vitoria o Kontsumobide para ejercer el derecho de desistimiento con un plazo de 14 días naturales.

Un problema también fuera de Vitoria

Esto no ha sucedido solo en la capital alavesa. El Consorcio de Aguas de Ayala detectó en enero la presencia de empresas que vendían filtros por las casas y advierte de que «no tienen nada que ver» con ellos y avisa que no comparten «esas formas ni vendemos a domicilio». El personal de la entidad comarcal acude identificado a los hogares y «nunca se cobra en las casas», añade.