«Sigue habiendo vida en Marte»

Amils impartirá la charla en Vitoria invitado por los Amigos del Museo de Ciencias Naturales./Mireya López
Amils impartirá la charla en Vitoria invitado por los Amigos del Museo de Ciencias Naturales. / Mireya López

El catedrático en Microbiología Ricardo Amils, invitado por la asociación de amigos del Museo de Ciencias Naturales, explicará el viernes en el Bibat cómo se puede sobrevivir en condiciones extremas

Laura Alzola
LAURA ALZOLA

Demostró que el río Tinto no está contaminado y ha hecho de él un lugar de pruebas para la NASA. Ricardo Amils (Barcelona, 1947) fue uno de los pioneros en la investigación de los microorganismos capaces de vivir en condiciones extremas. Miembro del Centro de Biología Molecular del CSIC, ha sido invitado a Vitoria por la Asociación de Amigos del Museo de Ciencias Naturales. Su charla será el viernes a las 19.00 horas en el Bibat.

-¿Qué es la biosfera oscura?

-La que no depende de la radiación del sol. Normalmente, se corresponde con el subsuelo. Darwin la predijo hace más de 150 años, pero hasta los noventa no se empezó a investigar. Nadie había pensado que podría ser de interés. Ahora realizamos perforaciones.

-La descubrieron en río Tinto.

-Sí. Gracias a un proyecto europeo pudimos tomar muestras hasta 600 metros de profundidad y demostrar que las características del río no se deben a la contaminación procedente de la minería, sino que son el producto de un bioreactor subterráneo.

-Son las bacterias.

-Así es. Microorganismos que obtienen energía comiendo piedras, oxidando los metales. Viven sin necesidad de luz.

-En condiciones extremas.

-De ahí su nombre, extremófilos. El Tinto tiene un ph ácido, contiene metales pesados y es un entorno estrictamente anaeróbico, es decir, no contiene oxígeno.

-¿Qué nos dicen estos microbios sobre la vida?

-Antes creíamos que la vida sólo era posible en las condiciones de temperatura y presión que tenemos en la superficie. Es decir, las que soportamos nosotros, los humanos. Pero cuando comenzamos a encontrar microorganismos que viven en condiciones atípicas, en el fondo marino, en volcanes…, se nos abrió la mente y un nuevo campo de investigación, el de la extremofilia.

Vida también en un volcán

-Ya lo había anunciado Darwin.

-De todas las vidas que predijo, la que más se nos resistía probar era la del subsuelo. Ahora es posible, y existen proyectos dedicados a entender esa biosfera oscura de la que sabemos poco. Le prestamos más atención.

-¿Qué nos frenaba?

-El homocentrismo. Aferrarnos a nuestra perspectiva nos limita. Nadie en su sano juicio pensaba que en mitad de la actividad volcánica habría vida, porque no vivimos en los volcanes. Los extremófilos demuestran que la vida es mucho más robusta de lo pensado.

-¿Cuál es la conexión entre río Tinto y Marte?

-Se ve a primera vista. El rojo de río Tinto se debe fundamentalmente a la gran cantidad de hierro que hay en él en solución, por el ácido que producen los microorganismos. Y Marte es el planeta de hierro...

-Una hermandad estética…

-...que ha sido confirmada en algunas misiones realizadas en el planeta vecino. Los 'rovers' que han 'amartizado' han permitido demostrar que hay un vínculo biológico. Sabemos que el Tinto es el mejor análogo de Marte en el planeta Tierra. Por eso, la NASA y la ESA prueban en Huelva los instrumentos destinados a buscar señales de vida marciana.

-¿Usted apostaría a que en Marte sigue habiendo vida?

-Sí. Es la pregunta recurrente y probablemente seamos pocos los que nos posicionamos. Hace 3,5 miles de millones de años, Marte y la Tierra eran planetas muy parecidos. La atmósfera no tenía oxígeno y había inviernos solares muy prolongados debido a los impactos meteoríticos. Creo que la probabilidad de que haya habido vida en Marte, y la siga habiendo en el subsuelo, es alta. Pero el método científico requiere demostración.

-A falta de perforaciones, no hay pruebas.

-Si fuera a Marte me llevaría una pala para buscar microorganismos. (Se ríe). A unos centímetros de la superficie, estarían bien apantallados y protegidos de la radiación. No haría falta bajar mucho, creo. Obviamente, para que hubiese vida, debería haber agua en estado líquido. Ahora mismo todo el mundo quiere hacer un agujero en Marte, pero técnicamente tiene su complicación.