Los secretos de un buen videocurrículum

Desvelamos cómo preparar una buena carta de presentación ante una empresa para despuntar entre los aspirantes

Jon Ander Goitia
JON ANDER GOITIA

Una imagen vale más que mil palabras. Ese es el objetivo que se persigue con el videocurrículum: demostrar, más que contar. Con esta nueva carta de presentación se busca llamar, desde el primer momento, la atención de la empresa a la que nos dirigimos. Una difícil tarea en la que no solo hay que dar a conocer nuestras mejores cualidades, sino que con estas debemos demostrar estar mejor preparados que los demás candidatos.

Sustituir el tradicional currículum en papel por el de vídeo puede ser el primer paso, y el más sencillo, a dar para diferenciarnos del resto de aspirantes. Pero, eso sí, al igual que en el papel, nuestra presentación tampoco puede ser muy larga: «Debe durar desde un minuto, hasta un máximo de tres», recomiendo Juan Félix Fernández, profesor de Cetic. De esta forma, y tal y como explican los expertos, el vídeo también se adecuaría al máximo recomendado para poder compartirlo en redes sociales: 50 megabytes.

En ese lapso de tiempo se tiene que informar sobre los estudios realizados, idiomas que se dominan y competencias que se pueden desempeñar en la compañía: «No hay mejor manera de hacerlo que demostrándolo, porque así ganamos puntos en la selección», confiesa Fernández. Esa primera imagen que verá la compañía será crucial, por lo que se pone especial hincapié en el vestuario y el espacio en el que está grabado el vídeo. Los expertos dan varios consejos entre los que destacan no grabar en selfie, hablar con naturalidad, no dar síntomas de nervios y organizar un esquema de lo que se quiere contar en el vídeo.

Aunque, contra todo pronóstico, no siempre hay que salir delante de la cámara. También se puede hacer con «originalidad y creatividad», asegura, porque tras «analizar la empresa a la que nos dirigimos debemos adecuar nuestro vídeo a lo que buscan». Y pone como ejemplo las manualidades o los textos e imágenes que sustituyan a la persona. Esta última opción se recomienda utilizarla en algún momento del vídeo, ya que, por ejemplo, recitar íntegro el CV podría dar pie a «aburrir a la empresa».

El videocurrículum es el primer contacto que se mantiene con la empresa. Dar una buena impresión es crucial para poder llegar a mantener la entrevista en persona. Pero, sobre todo, Juan Félix Fernández aconseja ser «natural», porque en una reunión «se destaparía nuestra verdadera personalidad» y «trabajaríamos en un sitio en el que no encajaríamos».

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