Prohibido acercarse a su exmujer hasta finales de 2024 tras 4 años de maltrato en Vitoria

Sufrió vejaciones a diario. El condenado deberá cumplir 380 jornadas de trabajos comunitarios. El primer deber: un curso de igualdad de género

David González
DAVID GONZÁLEZ

El infierno padecido por una alavesa en sus casi cuatro años de relación -con un matrimonio de por medio y hasta siete denuncias diferentes por maltrato, agresiones y coacciones- acabó ayer. El Juzgado de lo Penal número 2 impuso a su ya expareja el veto de comunicarse o acercase a ella hasta octubre de 2024, dentro de seis años.

El sentenciado deberá completar asimismo 380 jornadas de trabajos «en favor de la comunidad», que se traducirán en varios cursos de igualdad de género, entre otras actividades cívicas. También se le decretó un año y diez meses de prisión. Pero al tratarse de una pena menor a dos años, no implicará su ingreso en centro penitenciario alguno. Siempre que no vuelva a delinquir.

Con unos celos enfermizos por parte del ya condenado como denominador común de su acoso sistemático, en el Juzgado de Violencia sobre la Mujer había documentados hasta siete episodios de violencia de género. Debido a su presión, ella se alejó de su familia, de sus amistades. Todo para evitar los reproches y coacciones diarios que sufría de su expareja. El maltrato y las coacciones se produjeron casi en cualquier lugar donde le venía en gana al ya condenado; en su piso, en vacaciones, en la calle.

Secuelas psicológicas

Ella dijo 'basta' en noviembre de 2017, cuando obtuvo una orden de alejamiento, que estará vigente hasta finales de 2024. Semejante calvario le ha dejado secuelas en forma de «un trastorno adaptativo».

Con una petición fiscal de nueve años y once meses -como suma total de las imputaciones-, el investigado aceptó su autoría a cambio de una rebaja. El primer trabajo que le impondrán será su asistencia a un curso de igualdad de género.