La acusación mantiene la petición de prisión permanente revisable para el asesino de Alicia

Daniel M, en el banquillo de los acusados./Blanca Castillo
Daniel M, en el banquillo de los acusados. / Blanca Castillo

La defensa deja «al criterio del juez» el tiempo de reclusión en un centro psiquiátrico para el autor y que su ataque a la madre solo se califique como «un delito de lesiones»

David González
DAVID GONZÁLEZ

Las cartas están echadas en el juicio por el asesinato de la pequeña Alicia, de sólo 17 meses, y la tentativa sobre su madre, Gabriela, una joven de origen brasileño domiciliada en Burgos. Hoy miércoles, en la séptima sesión del juicio con jurado que se desarrolla en la Audiencia Provincial de Álava, los cuatro representantes de las acusaciones y el letrado de la defensa han confirmado sus peticiones definitivas para el único procesado, Daniel M.

La fiscalía, las abogadas de las dos acusaciones particulares y el de la acusación popular, a cargo de la asociación Clara Campoamor, se han ratificado en pedir la prisión permanente revisable por el asesinato de la menor. Es decir, de 25 a 35 años entre rejas como mínimo.

A esta reclamación se añade otra por la tentativa de homicidio de la madre, a la que este profesor de saxofón a punto estuvo de tirar por la ventana de su piso de alquiler en la calle Libertad aquella madrugada del 25 de enero de 2016. Por esta acción han reclamado otros nueve años, once meses y 29 días más.

Es decir, los cuatro mantienen sus peticiones tras siete sesiones orales en las que se han escuchado más de sesenta declaraciones entre vecinos, ertzainas, médicos, aparte de familiares, amigos y compañeros de trabajo del encausado.

La sorpresa ha llegado de la parte de la defensa. Su letrado ha cambiado sus conclusiones. Ha pedido cambiar el intento de homicidio a Gabriela por un delito de lesiones,que entrañaría una condena menor. Y debido a la eximente de enajenación mental, ha solicitado su reclusión en un centro psiquiátrico por «el tiempo que estime el juez».

Esta variación quizá responda a la intervención de dos peritos convocados por la defensa, los últimos en hablar en la sesión de este miércoles, que ha durado casi seis horas. Estos han señalado que no simuló ningún ataque mental para librarse de la cárcel y que tenía sus facultades «anuladas» en el momento de los hechos.

Asimismo han apuntado a un «cuadro delirante» y «alucinatorio» aquella madrugada del 25 de enero de 2016. «El obraba conforme a una percepción errónea».

Han criticado además a los médicos del hospital Santiago por la medicación que le dieron al único procesado. «Tiene una esquizofrenia», han cerrado. Estos peritos estuvieron un total de ocho horas con el asesino divididas en dos sesiones. También han apuntado que el profesor de saxofón «no se ha mostrado arrepentido» de su acto.

Curiosamente, tras dos horas de responder a las partes, a pregunta del representante de Clara Campoamor, estos peritos han reconocido que la psicología «no es una ciencia exacta» y que «nos hemos podido equivocar» en su diagnóstico, que choca con todas las valoraciones de otros facultativos oídas en las jornadas anteriores.

Daniel, de 30 años en el momento de los hechos, y Gabriela se conocieron a través de una red social de contactos. Intimaron y el fin de semana previo a los hechos quedaron en una casa rural. El domingo, él la llevó a un pueblo donde la joven recogió a su hija y a otro familiar y se despidieron en Burgos. Horas después, este profesor de saxofón y exmiembro de la banda municipal de música la invitó a subir a Vitoria. Tanto insistió que ella accedió.

Horas después, ya en la madrugada de aquel lunes 25 de enero, el encausado lanzó por la ventana a la pequeña. Intentó idéntica maniobra con la joven, de 18 años en el momento de los hechos.

Mañana jueves, todas las partes -acusaciones y defensa- argumentarán sus conclusiones a la sala. Luego, bajo la tutela del juez de la Audiencia Provincial de Álava, prepararán un cuestionario para el jurado popular, conformado por seis mujeres y tres nombres. Su veredicto de culpabilidad o no se conocerá el viernes casi con toda probabilidad.

En función de su signo, el magistrado impondrá la pena. O que Daniel siga cumpliendo condena en una prisión convencional o que sea derivado a un centro psiquiátrico por una enfermedad mental.

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