«La posición estratégica y el liderazgo de Mercedes no se cuestionan»

Imagen de la visita a la factoría de Mercedes en Vitoria./Ayuntamiento de Vitoria
Imagen de la visita a la factoría de Mercedes en Vitoria. / Ayuntamiento de Vitoria

Ramiro González y Gorka Urtaran trasladan su apoyo a la planta automovilística, golpeada por la 'crisis del diésel'

Juan Carlos Berdonces
JUAN CARLOS BERDONCES

La planta que Mercedes Benz tiene en Vitoria ejerce un papel «crucial» en el tejido industrial de la capital alavesa y del conjunto del territorio «y en la internacionalización de nuestra economía». «La posición estratégica y el liderazgo» de la fábrica no se cuestionan, le han trasladado esta mañana el diputado general, Ramiro González, y el alcalde, Gorka Urtaran, al director de la factoría, Emilio Titos, en una visita a las instalaciones.

De esta manera los dos líderes institucionales han querido mostrar su apoyo a una planta que está siendo golpeada en los últimos meses por la 'crisis del diésel', lo que ha supuesto una caída en la producción -el año 2018 se cerró con 14.000 unidades menos de las previstos, bajando de 160.000 a 146.000- y la suspensión de 14 jornadas de trabajo. De hecho, en este ejercicio la planificación también ha sufrido variaciones a la baja -de momento, de 152.000 a 150.000 vehículos- y ya hay tres días en los que no habrá producción: 25, 26 y 27 de febrero.

A pesar de este descenso «coyuntural», González y Urtaran han recordado el carácter «tractor» de Mercedes «en el mercado laboral mediante la creación de empleo estable y de calidad». Ahora son 5.000 las personas que trabajan en la planta, que con 65 años de trayectoria es la más antigua en Europa en producción de furgonetas.

El cambio de las normativas de homologación de emisiones está generando una situación de incertidumbre al sector automovilístico que afecta a las ventas. «Y nuestro mensaje tiene que ser de confianza y seguridad», han coincidido los dirigentes políticos, «porque es importante que reconozcamos la necesidad de evolucionar hacia otras formas de energía, pero tenemos que ser conscientes de que hay que compatibilizar esa necesidad con la responsabilidad de mantener la estabilidad de nuestra primera industria y no perder la competitividad».

Mercedes sufre esta 'crisis del diésel' pero también la industria de la automoción en su conjunto, «que se encuentra inmerso en un proceso de adaptación a las normativas de emisiones que nos permitirá afrontar los retos de futuro con las máximas garantías», ha destacado Urtaran. Los vehículos 'made in Vitoria' «representan la calidad y la excelencia en su producción», ha añadido, «y en estos momentos se está demonizando de forma injustificada al diésel. Estamos en plena transición hacia energías renovables».

Ese proceso «ha de ser acordado con Europa», según González, y tiene que desarrollarse «de manera responsable, acordada, armonizada y sin poner en riesgo nuestra principal industria, la del automóvil».

El modelo eVito de furgoneta completamente eléctrica y propulsada por baterías es «un ejemplo de adaptación al nuevo escenario» al igual que los nuevos motores diésel más ecológicos que llevará la nueva Clase V y que permitirán reducir el consumo y también las emisiones y los ruidos.