El patriarca de Vitoria podría perder su casa

Los Jiménez protestaron ayer frente a los juzgados./J. Mingueza
Los Jiménez protestaron ayer frente a los juzgados. / J. Mingueza

Bartolomé Jiménez, presidente de Gao Lacho Drom, se enfrenta a la subasta de su domicilio tras avalar a su hija en 2008

Bartolomé Jiménez, presidente de la asociación gitana Gao Lacho Drom, y su esposa Cesárea abandonaron el poblado del mismo nombre hace 35 años para mudarse a una vivienda de protección oficial en el barrio de Sansomendi. No obstante, hace un mes su hija María conoció que el banco que le había concedido un préstamo pretendía subastar la casa de sus padres. Ayer se concentraron junto a miembros de Kaleratzeak Stop Desahucios frente a los Juzgados de Vitoria después de que una demanda de los abogados de la plataforma propiciara la suspensión temporal de la subasta de su domicilio. «Aún no nos han dado un plazo para abandonar la casa, pero nuestra situación no es diferente a la de tantos otros padres que han decidido avalar a sus hijos», explicaba Jiménez.

Estos jubilados de 72 y 68 años respaldaron 40.000 de los 120.000 euros de un préstamo solicitado por su hija para poner en marcha una tienda de comestibles en 2008. «Nunca nos hemos negado a pagar: mi hija hizo un pago e intentamos hablar con la caja, pero ahora tenemos que ver cómo evoluciona la reclamación», indicó el patriarca, quien considera que la tasación inicial de la lonja fue un engaño al ser «un local muy pequeño». «No pude seguir pagando porque me separé, pero tras ingresar dos pagos mensuales de 400 euros tampoco alcanzamos un acuerdo», lamenta María, quien pidió que le dejaran pagar los intereses. «Tengo dos hijos de 20 y 13 años que dependen de mí económicamente», alega la mujer, que reside en un piso distinto al de sus padres. El domicilio de los Jiménez estaba valorado en 200.000 euros, pero actualmente la tasación del banco ha descendido a 40.000. Representantes políticos como Óscar Fernández, concejal de Irabazi, y Jorge Hinojal, de Podemos, se sumaron a la concentración convocada por Kaleratzeak Stop Desahucios como muestra de apoyo a esta familia.

Los desahucios, en alza

«El caso de Cesárea y de Bartolo es el típico que acaba en desahucio: pedir la totalidad del préstamo por el impago de una cuota es una trampa mortal para las familias», denunció Arturo Val del Olmo, abogado y representante de Stop Desahucios, durante la protesta convocada antes de la vista. Val del Olmo se remitió a los datos del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) para señalar que el año pasado se llevaron a cabo 750 ejecuciones hipotecarias en Euskadi. Durante el primer trimestre de 2017 se produjeron 328 lanzamientos, lo que supone un incremento del 28,6% respecto al mismo periodo del año anterior. Un total de 73 tuvieron lugar en Álava, por lo que Val del Olmo apremió a habilitar las viviendas vacías de Vitoria para evitar que estas familias «terminen durmiendo en el albergue municipal».

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