Mujeres y menores podrán pedir que los Gautxori les dejen cerca de su lugar de destino

Varias chicas en un autobús nocturno/I.Aizpuru
Varias chicas en un autobús nocturno / I.Aizpuru

Vitoria se sumará en agosto a Bilbao y San Sebastián, que ya han comenzado iniciativas similares, para dar más seguridad

JUDITH ROMERO

No podrá ser antes de agosto. La tramitación administrativa que incluye un obligado cambio en el reglamento de la compañía municipal de autobuses -Tuvisa- impedirá que este mes de julio se pueda iniciar el ensayo de la experiencia que, en mayor o menor medida, todas las grandes capitales están empezando a plantearse: permitir la parada 'a la demanda' en las líneas nocturnas para que las mujeres puedan bajarse del autobús lo más cerca posible de sus domicilios y evitar así zonas donde no se sientan seguras. En San Sebastián se hizo en junio y Bilbao ha comenzado la semana pasada. En ambos casos, todavía es pronto para empezar a sacar conclusiones.

Vitoria pondrá en marcha su propia iniciativa de cara a las fiestas de La Blanca, cuando se multiplica el uso de los 'gautxoris', los autobuses nocturnos que enlazan el centro de la ciudad con los diferentes barrios. Como novedad, durante el pleno de esta mañana se ha decidido ampliar esta posibilidad a los menores de edad. Se hará, como adelantó EL CORREO, en la línea G3, que discurre por Ariznabarra y Zabalgana, principalmente. Es la que más público joven congrega en horario nocturno. Casi un 30% de los 115.000 usos de los gautxoris se registran en esta línea.

Hoy el pleno municipal ha dado el visto bueno al cambio de reglamento de Tuvisa, de manera que tras el obligado periodo de alegaciones -veinte días- podrá ponerse en marcha. El Gabinete Urtaran calcula que será para La Blanca. Vitoria se ha encontrado en esta inciativa con las mismas dificultades que las ciudades de su entorno. Los conductores no están facultados para detener el vehículo donde quieran -fundamentalmente por motivos de seguridad del pasaje-, de manera que en todas ellas ha habido que modificar los reglamentos para poder abrir la mano a esta nueva posibilidad, que en el plano teórico es compartida por las empresas de transporte.

Así, con el cambio autorizado en el ámbito normativo, el ensayo arrancará en Vitoria con dos formas básicas de proteger a mujeres y menores. En un primer lugar, las líneas de nocturnas comenzarán a utilizar paradas que sólo se usaban en las diurnas y que, por la noche, se saltaban. En el caso de la G3, entre el centro y Zabalgana, serán cinco los apeaderos que se suman al recorrido por esta vía: los ubicados en Castilla 36, Castilla con Etxezarra, Mariturri con Reina Sofía, Naciones Unidas con Mariturri y Adriano VI con Bastiturri.

Decisión del chófer

En segundo lugar, y dado que en algunos de estos barrios nuevos los autobuses circulan por calles con escasa actividad nocturna, se permitirá la parada 'a la demanda'. Aunque con algunas condiciones. Los conductores tendrán siempre la última palabra respecto a si es posible detenerse o no en el lugar reclamado por la usuaria y no lo hará en lugares donde se comprometa la seguridad tanto de la demandante como del resto de los pasajeros. En otras ciudades, como Bilbao, los clientes deben comunicar al conductor su intención de reclamar una parada al ascender al autobús. En Donosti, la empresa municipal ha efectuado cursos de formación para sus chóferes nocturnos.

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