Oyarzábal promete que la Diputación dejará de ser una «sucursal» de Lakua si gobierna

Oyarzábal saluda a De Andrés en presencia de Ana Morales y Alfonso Alonso./Blanca Castillo
Oyarzábal saluda a De Andrés en presencia de Ana Morales y Alfonso Alonso. / Blanca Castillo

Recupera un discurso crítico con el reparto de las ayudas sociales y denuncia el «maltrato» económico del Gobierno vasco que sufre Álava

Ander Carazo
ANDER CARAZO

La carrera electoral de Iñaki Oyarzábal para hacerse con el puesto de diputado general de Álava ya ha comenzado. Arropado por tres de los cuatro dirigentes del PP que han gobernado las principales instituciones del territorio -Alfonso Alonso, Javier de Andrés y Ramón Rabanera- presentó ayer el programa que defenderá de cara al 26 de mayo y con el que busca ser «un freno al radicalismo» que luchará contra el «maltrato» económico que sufre la provincia del Gobierno vasco.

El PNV fue el principal objetivo de sus críticas hasta el punto que afirmó que la Diputación se ha convertido en una «sucursal» de Lakua, algo a lo que pondrá coto. Y es que, desde su punto de vista, Álava sale perdiendo siempre que el Ejecutivo autonómico tiene que realizar un reparto con Bizkaia y Gipuzkoa, y puso ejemplos recientes sobre políticas de empleo, centros tecnológicos o gasto sanitario. «No se trata de hacer falso victimismo, es reconocer la realidad y denunciar una situación para cambiarla», afirmó Oyarzábal que -una vez más- criticó a los nacionalistas porque, pese a gobernar en todas las instituciones, «han sido incapaces» de modificar la Ley de Aportaciones para que los impuestos de los alaveses se inviertan en territorio propio.

Junto a sus planes para bajar impuestos, apoyar la educación concertada, mejorar los servicios sociales para la atención de víctimas de la violencia machista y personas mayores, suprimir que el euskera sea imprescindible para acceder a un puesto pública y apoyar a la zona rural, el candidato conservador recuperó un discurso crítico con el sistema de ayudas sociales y la RGI similar al de hace cuatro años. «Entonces no nos dejaron gobernar porque dijimos la verdad», aseguró.

«Necesitamos cambiarlo. Este es un modelo que sin control permite fraudes y abusos. Las ayudas deben ligarse a la formación y al empleo. El sistema actual es injusto porque al primero que llega se le sitúa por delante de mucha gente que ha cotizado aquí durante toda su vida», remarcó. «Quiero que Álava sea tierra de acogida, porque somos una sociedad solidaria, pero necesitamos que la gente llegue y se ponga a trabajar», afirmó entre aplausos de los casi 400 asistentes.

Desconfiar de las encuestas

Rabanera y De Andrés solicitaron a Oyarzábal que obvie los malos augurios que marcan las encuestas porque en las cinco elecciones forales que ellos ganaron «nunca» aparecieron como favoritos. Alonso, por su parte, insistió en la idea de que el PP tiene que «levantar y unir a la mayoría» de centroderecha, como sucedió en los noventa, haciendo un llamamiento implícito a quienes ahora planean votar a Ciudadanos.