Óptimo GPS

Óptimo GPS
Ángel Resa
ÁNGEL RESA

No es por hacer publicidad, y menos gratuita, pero a uno le ha tocado viajar varias veces a Francia laboralmente -benditos éxodos- y alojarse en algunos de los numerosos sellos que componen la filatelia de la firma hotelera Accor. En cada país destaca la presencia de ciertas cadenas y en la Galia posterior a Astérix brotan como champiñones edificios rotulados en sus mástiles imaginarios con la palabra Ibis o Novotel. Si quieren lujos, curvas churriguerescas o decoraciones interiores de oropeles y tronío vayan con sus reclamaciones a la ventanilla del maestro armero. Estos se distinguen por el minimalismo sobrio, un cuadro en la pared blanca a lo sumo, una cama confortable y una ducha limpia. Sitios funcionales y a precios pagables donde asearse, reposar y encender el ordenador. Y para qué más, salvo que alguien pretende renovar cada noche las promesas del romanticismo.

Accor, a través de su seudónimo Ibis, proyecta un hotel de cinco plantas más dos de aparcamiento y 112 habitaciones en un lugar que ni elegido adrede. Bueno, así lo ha seleccionado, claro. A un paso de las consultas externas del HUA y de Txagorritxu donde alojar a familias de pacientes de estancias medias (qué punzadas en el alma por tiempos pretéritos de vigilias barakaldesas en el nombre del padre), a gente de paso por asuntos de negocios, a un puñado de metros del Gobierno vasco y la estación de autobuses, no lejos de El Boulevard y con la opción de llegar andando hasta los congresos del Palacio Europa. ¿Centro? Pues no. ¿Afueras? Para nada. Localización óptima de GPS.

Ya intuyo voces contrarias de quienes fruncen el ceño cuando oyen rendimientos económicos de una empresa privada. Pero que el Ayuntamiento coloque por dos millones y medio de euros una parcela verde -¿será por falta de?- que ahora nada le rinde merece, al menos, una mueca satisfactoria. Eso sin contar, y hay que hacerlo, los empleos que generará el mantenimiento, la limpieza y la gerencia de un hotel de dimensiones considerables. Más que palabras menores se trata de dividendos mayores.