Iñaki Lasa: «Olentzero es una personificación del tronco de Navidad pagano, no tiene género»

Iñaki Lasa, 26 años encarnando a Olentzero, posa con el galardón de 'Alavés de diciembre'. / RAFA GUTIÉRREZ
Iñaki Lasa, 26 años encarnando a Olentzero, posa con el galardón de 'Alavés de diciembre'. / RAFA GUTIÉRREZ

Olentzero de Vitoria durante los últimos 26 años y 'Alavés de diciembre' dice dejar su puesto en buenas manos

JUDITH ROMERO VITORIA.

Miles de niños alaveses lo han admirado en sus cabalgatas y han soñado con entregarle sus cartas, pero este humilde profesor jubilado recalca que no ha sido el único Olentzero de Vitoria y que otros mejores vendrán tras él. El vecino de Durana Iñaki Lasa (Mantxinbenta, 1952), 'Alavés del mes de diciembre' por su contribución a la felicidad de los más pequeños, se retira de la primera línea navideña feliz de haber designado a un sucesor y haber puesto en valor la figura de Mari Domingi, su equivalente femenino. El Olentzero más veterano de la capital alavesa también defiende la necesidad de remontarse a los orígenes de esta tradición pagana.

- Ha participado en el desfile y las recepciones de Olentzero durante los últimos 26 años. ¿Cómo ha vivido las últimas fiestas?

- La cabalgata ha sido tan intensa como las de todos los años, pero durante la travesía no se me iba de la mente que esta iba a ser la última. Eso sí, no siento pena porque ha sido una decisión muy meditada. Seguí otro año más tras alcanzar los 25 y me voy tras cumplir una de las peticiones de Mari Domingi, crear un escrito para dar a conocer su figura en las escuelas. Estos doce meses han pasado rápido pero me voy con un digno sucesor.

«La Navidad no es sólo consumismo, hay algo especial en el ambiente»

- ¿Qué puede revelar del próximo carbonero?

- Tiene ganas de asumir el puesto y está muy ilusionado. Tiene 25 años, la barba más oscura debido a su edad, y fue uno de mis alumnos cuando era irakasle en la ikastola de Durana. Hace muy buena pareja con Mari Domingi y aún le quedan años por delante para hacerse con el papel. Me marcho satisfecho.

- Este año decidió cambiar el ritual que sigue tras la cabalgata.

- Tras visitar a los niños ingresados en la noche de Navidad suelo recortarme la barba y darme una buena ducha antes de cenar con la familia. Esta vez mis hijos se llevaron una buena sorpresa porque me afeité por primera vez en 49 años. Mi nieta Amaiur, de 7 años, no me reconocía. Sentía curiosidad tras conservar la barba para el papel durante tantos años, pero creo que volveré a dejarla crecer.

- ¿Con qué recuerdos se queda de estos 26 años?

- Es imposible escoger uno y se me van olvidando los momentos de año en año, pero el recorrido por el hospital es algo muy especial. Mari Domingi se ha estrenado este año y después me confesó que sintió cosas muy fuertes, la realidad de estas familias consigue emocionarte. Nunca olvidaré el año en que me encontré con una compañera de trabajo en Pediatría. Su hijo estaba enfermo, lo habían ingresado y yo no sabía nada de las Navidades que estaban pasando. Fue algo muy intenso.

«Olentzero es joven, está ilusionado y fue mi alumno en Durana»

-¿Qué empuja a los vitorianos a acudir a las cabalgatas y hacer cola fuera del Ayuntamiento año tras año?

- Los padres hacen cosas increíbles por sus hijos, pero las Navidades hacen que nos sintamos más humanos y nos relacionemos más incluso cuando no queremos. Es innegable que cuentan con un componente consumista importante, pero hay algo más que queda en el ambiente y resucita cada doce meses. No es algo necesariamente religioso, el solsticio de invierno nos invita a sentarnos alrededor del fuego.

- Olentzero es un personaje pagano que anuncia la llegada del niño. ¿Se conocen suficientemente bien sus orígenes?

- El cristianismo trasladó el nacimiento de Jesús de la primavera al solsticio de invierno y vinculó a Olentzero con la llegada del niño al estilo de los Reyes Magos, pero el origen del personaje está en el tronco de Navidad. La Nochebuena coincidía con el último día del año y se quemaba un tronco de árbol para dejar atrás todo lo negativo y empezar con buen pie. Esta tradición aún perdura en zonas como Cataluña, donde conservan el tió de Nadal, y otros lugares de Europa. Con el tiempo, el tronco se personificó y surgió la figura de Olentzero. Pero la madera no tiene género y podría haberse constituido en Mari Domingi perfectamente.

Con Mari Domingi

- Ciudades como Madrid y Valencia han vivido una cierta polémica sobre la posibilidad de incorporar Reinas Magas a su cabalgata. ¿Han encontrado resistencias en Vitoria con Mari Domingi?

- Para nada, lleva cuatro años participando en la cabalgata y siempre ha sido muy bien recibida. Nos siguen preguntando si es la mujer de Olentzero, pero es su equivalente y desfiló por primera vez en El Antiguo de San Sebastián en 1994. La cuestión de los Reyes Magos es diferente. Se trata de figuras presentes en el Evangelio, tampoco existen sacerdotisas... el tiempo dirá cómo evoluciona la situación.

«Nunca olvidaré las visitas al hospital y la reacción de las familias»

- ¿Cuáles serán las próximas ocupaciones de Olentzero?

- Hace poco hablé sobre el origen de esta tradición en el ciclo de conferencias de los Celedones de Oro. Aunque no descarto seguir profundizando en la historia de la Navidad, quiero disfrutar de la jubilación y la música. Canto en el coro Araba desde hace 35 años, disfruto la clásica, la coral, el jazz y el swing. Quiero pasar más tiempo con mis nietas, disfrutar de la próxima cabalgata junto a ellas y seguir explorando mi espiritualidad. Ahora tengo tiempo para leer, participar en los grupos de la universidad y poner a prueba la mente.

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