Marc Masip. Psicólogo y experto en adicción a las nuevas tecnologías

«Los niños se sienten ignorados porque sus padres hacen más caso al móvil»

Marc Masip, antes de una de sus conferencias. / MORQUECHO
Marc Masip, antes de una de sus conferencias. / MORQUECHO

Defiende que «la mejor educación 'online' es la educación 'offline'» y advierte de que un niño no debería tener un 'smartphone' hasta los 16 años: «No lo necesita»

ESTRELLA VALLEJO

La irrupción de la era digital en unas vidas analógicas obligó a la sociedad a aprender sobre la marcha el funcionamiento de una herramienta que vino además sin manual de instrucciones. El psicólogo y experto en adicción a las nuevas tecnologías, Marc Masip (Barcelona, 1987) ofreció ayer en El Boulevard de Vitoria una charla sobre el programa Desconectad@s que puso en marcha hace años para formar a niños y adolescentes en el buen uso de los 'smartphones' y las redes sociales. Advierte del peligro de dar a los jóvenes «un 100% de libertad, con un 0% de conocimiento».

- Estamos en época de comuniones y el móvil es uno de los regalos estrella. ¿Es pronto?

- Es absolutamente negligente. Una cosa es un teléfono tradicional que puede servir para facilitar cuestiones organizativas o de emergencia, pero un chaval no debería tener un 'smartphone' antes de los 16 años porque no está capacitado y sobre todo, porque no lo necesita.

«Ligan, quedan, discuten... Todo a través de pantallas, y todo eso está creando chavales cobardes»

- Seguro que muchos chavales de 13 le rebatirían esa afirmación.

- De verdad que no conozco a ningún menor de 16 años que necesite un 'smartphone'. Les estamos creando una falsa necesidad, un hábito para el cual no están preparados y por el que van a tener, si no lo tienen ya, unas consecuencias preocupantes. Los niños que están sin móvil se relacionan mejor con sus compañeros y su familia, sacan mejores notas, tienen menos estrés, menos agresividad...

- ¿De qué manera ha cambiado la forma que tienen de relacionarse desde la llegada de los 'smartphones'?

- Discuten, ligan, quedan o se insultan a través de las pantallas. No tienen que enfrentarse a las situaciones y eso está creando unos adolescentes cobardes, sin capacidad para interactuar entre ellos de forma natural. Si te digo que te amo, pero luego ni te miro, o te insulto por WhatsApp, las palabras terminan perdiendo valor y significado. Estamos educando a los chavales en lo virtual de forma abusiva y no nos estamos preocupando de lo humano. Siempre digo que la mejor educación 'online' es la educación 'offline'.

- ¿A partir de qué edad sería partidario de que entrasen en contacto con una pantalla interactiva?

- Está más que demostrado que es un error que de los 0 a los 3 años tengan contacto con las pantallas interactivas. En esa edad algo de dibujos animados en la televisión puede ser una excepción, y siempre que no haya esa interacción. En adelante, pueden tener contacto con 'tablets' y 'smartphones' de una forma educativa y formativa en el buen uso. Pero me reafirmo en que no tengan su propio dispositivo hasta los 16.

- Del concepto de dar la 'tablet' a un niño para que se entretenga o no moleste, mejor ni hablar.

-Debería ser cárcel para los padres o al menos motivo suficiente para que tuvieran que recibir un curso de rehabilitación de cómo ser un buen padre y no ignorar a su hijo.

«Educación debería incluir una asignatura del uso de las nuevas tecnologías en Primaria y ESO»

-¿Los chavales se sienten ignorados por sus padres cuando están con el móvil?

- Rotundamente sí, aunque pueda no parecerlo. Actualmente le preguntas a cualquier adolescente si alguna vez se ha sentido ignorado por sus padres por estar más pendientes del móvil que de ellos y te dicen que sí. Lo pregunté en una charla a 500 niños en Galicia y todos, absolutamente, levantaron la mano.

En Francia, prohibidos

- ¿Cómo se puede educar a unos niños que han nacido en la era digital al margen de la tecnología?

- Partimos de la base de que en España faltan leyes que rijan el uso de los 'smartphones'. En Francia han prohibido llevar móviles al colegio hasta los 15 años y Reino Unido ha optado por cerrar las páginas web de pornografía si un menor accede a ellas. Además, haría falta una asignatura obligatoria de nuevas tecnologías en Primaria y la ESO para que nuestros jóvenes estuvieran bien formados en aquello que usan durante todo el día, y no solo en los afluentes del Guadalquivir, que también. De acuerdo que no se les puede apartar de las pantallas, pero vamos a formarles, y cuando estén preparados, entonces sí, les introducimos en ese mundo.

- ¿Los padres deben controlar lo que sus hijos publican en la red?

- Obviamente tienen que vigilar y controlar, y en casos concretos de videojuegos violentos, pornografía o foros, prohibir. Un chico tiene que tener intimidad para descansar, estar en el baño... Pero vida privada ninguna. ¿Qué secretos tiene que esconder un chaval de 13 años? Ninguno. No es normal que con esa edad tengan acceso a WhatsApp, Instagram o similares, porque no están capacitados para usarlas. Te dicen: «Es que publico vídeos bailando y luego recibo 'likes' y me siento mejor». Vale, pues tienes un problema de autoestima y lo estás canalizando a través de las redes como lo podrías hacer a través del alcohol, de vomitar o de cortarte.