La Navidad en Vitoria, cada vez más pronto

Algunas calles de la ciudad ya están unidas por arcos propios de la Navidad/ Rafa Gutiérrez
Algunas calles de la ciudad ya están unidas por arcos propios de la Navidad / Rafa Gutiérrez

No había llegado noviembre cuando aterrizaron los polvorones en el súper; hoy ya se colocan el Belén y las luces

Jon Ander Goitia
JON ANDER GOITIA

Comer polvorones y turrón en la playa a 30 grados bajo el sol. Es cierto que todavía no hemos llegado a este extremo, pero cada vez comenzamos antes con la campaña de Navidad. ¿O solo nos lo parece? La realidad es que ya, apenas arrancado noviembre, la mayoría de los elementos que dan 'atrezzo' a las fiestas –luces en las calles, el belén de La Florida– ya están entre nosotros. Desde antes de noviembre, incluso. Antes de que las calabazas de Halloween colgasen de los balcones ya había polvorones en el súper.

Algunos comercios ya lucen interminables guirnaldas y bolas rojas, acompañadas por campanas doradas. Y qué decir de los supermercados. Desde hace algunos días ya cuentan con un lugar predominante junto a la entrada dedicado a polvorones y mantecados –siempre bienvenidos–. Pero, ¿qué es lo que nos empuja a querer adelantar la Navidad? Kepa Loizaga, delegado de la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), sostiene que el principal objetivo, lógicamente, es que consumamos: «La única finalidad de adelantar la Navidad es traducirlo en ventas», indica.

«La campaña de Navidad ya nunca va a volver a sus fechas originales» Kepa loizaga, delegado de ocu

No obstante, que empecemos tan pronto no evita que luego a finales de diciembre volvamos a vaciar la cartera. «En las fechas navideñas hay un repunte», garantiza. «No me creo que alguien compre ahora y luego no», apuesta Loizaga. Aunque esta segunda visita al mercado se hace «principalmente para comprar comida», apostilla el delegado. Pero, sin duda, otro de los atractivos navideños son los regalos. Estos, según Loizaga, se compran mucho antes –hay quien ya los tiene en casa bien ocultos y embalados– porque «no son perecederos como la comida». Lo que, añade, provoca que «estén desde ya a la venta en muchas tiendas». Los catálogos de juguetes de las principales cadenas con ya el best-seller de la temporada.

La iluminación, el 5

Vitoria ya está tomada por grandes carteles anunciando irrechazables ofertas. «Estamos un poco locos», confiesa María Silvestre, profesora de sociología en la Universidad de Deusto. «Aunque hay gente que se suma al carro de la compra navideña adelantada porque es la única forma que tienen para ahorrar», matiza. Porque, antes o después, desenfundaremos las carteras para contentar a nuestros queridos: «Gastamos por cumplir con la norma social. Somos una sociedad consumista», concluye Silvestre.

«Gastamos por cumplir la norma social, somos una sociedad consumista» mARÍA SILVESTRE, SOCIÓLOGA DE DEUSTO

Falta menos de un mes para que el 5 de diciembre la noche vitoriana tome un color especial con el encendido de las luces. Ya se pueden ver grúas uniendo árboles y semáforos con una decoración navideña en la que el Ayuntamiento ha invertido unos 80.000 euros. La Navidad arranca para muchos con el encendido de luces en la fachada de El corte inglés. Carmelo Lezana, jefe de relaciones externas de este gran almacén, adelanta que la de la calle Paz «se iluminará el 21 de noviembre». Más exactamente «a las siete de la tarde». Momento en el que el alcalde, Gorka Urtaran, «accionará un botón que iluminará, con una cortina de ledes, parte del edificio», describe Lezana. Será a tiempo para el 'Black Friday', otra costumbre pura y netamente consumista a la que, al parecer, nos hemos apuntado.

Varias imágenes de momentos propios de mediados de diciembre / Rafa Gutiérrez

El alumbrado en las ciudades tiene «una simbología importantísima», porque «no se entendería una fiesta sin luz», sostiene Jesús Prieto Mendaza, antropólogo de la Universidad de Deusto, experto en rituales sociales y en desmenuzar el comportamiento alavés. Por lo que, añade, «conviene que haya ambiente navideño para que tengamos alegría». Una opinión que comparte Kepa Loizaga, aunque éste pone su 'pero' a que ocurra tan pronto: «Encender las luces en noviembre solo sirve para apoyar a los comercios». Y, por ende, «que consumamos». Lo que provoca que mucha gente termine «pidiendo créditos». Eso sí, nunca llegaremos a saber la cifra a ciencia cierta porque «a nadie le gusta reconocer que se endeuda», lamenta el delegado de la OCU.

«No se podría entender la Navidad sin el encendido de las luces de la ciudad» Jesús Prieto Mendaza, Antropólogo y profesor

El Belén de la Florida es otra de las señas de identidad de la Navidad vitoriana. Aún no se han colocado las 300 piezas que conforman este pesebre, pero ya se puede ver la estrella de Oriente presidiendo entre los árboles. Un indicador de que el nacimiento se podrá ver pronto. Porque, queramos o no, «la campaña de Navidad ya no va a volver a sus fechas originales»,lamenta Loizaga. Sin embargo, dice que «tampoco parece que se pueda a adelantar más». Hacerlo sería obligarnos a comer mantecados en octubre.

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