El mural de Judimendi seguirá haciendo historia

Irantzu Lekue, durante la creación de 'Ahoz aho', que da vida y color al muro que rodea el parque de Judimendi, en Vitoria./Blanca Castillo
Irantzu Lekue, durante la creación de 'Ahoz aho', que da vida y color al muro que rodea el parque de Judimendi, en Vitoria. / Blanca Castillo

La artista vitoriana Irantzu Lekue colaborará de nuevo con la escritora Toti Martínez de Lezea para pintar la 'secuela' de esta colorista obra que rinde homenaje a la mujer

NURIA NUÑO

De la monotonía que imprime el gris a la explosión visual que brinda una paleta de colores. Desde hace ya once años, son muchos los rincones de Vitoria que han experimentado una considerable transformación por obra y gracia del arte urbano. En concreto, mediante el muralismo, la vertiente artística que revitaliza grandes espacios desaprovechados en fachadas, muros, escaleras y otro tipo de superficies.

Hace ahora seis meses, la pared que rodea el parque vitoriano de Judimendi comenzó a lucir un aspecto diferente de la mano de la joven artista vitoriana Irantzu Lekue. De ser una 'barrera' llena de pintadas y pegatinas que separaba esta zona verde de la capital alavesa -un lugar cargado de historia y simbolismo- de la calle Errekatxiki; ese muro se metamorfoseó hasta convertirse en una colorida y reivindicativa obra de arte. Con sus cerca de 65 metros de largo, el mural relata ante los ojos de quienes caminan por la calle Federico Baraibar el papel de la mujer en la historia.

El resultado final de la obra, que pudo materializarse el pasado mes de octubre gracias a la convocatoria Haziak del departamento de Juventud del Ayuntamiento de Vitoria, se bautizó como 'Ahoz aho' (en castellano, 'Boca a boca'); un nombre que le viene como anillo al dedo. No en vano, este enorme cuadro a pie de calle aborda, desde la mitología, el papel de las mujeres en el nacimiento y desarrollo de la agricultura, la lengua o el arte, pero también en la transmisión de las tradiciones o creencias de generación en generación.

Su mensaje no acabará, sin embargo, en ese punto. ¿La razón? El mural de Judimendi seguirá haciendo historia. En este caso, su secuela comenzará a tomar forma a partir de la próxima semana. Desde el lunes, 9 de abril, Irantzu Lekue volverá a colaborar, codo con codo, con Toti Martínez de Lezea para sentar las bases del diseño de la nueva creación. No hay que olvidar que los textos de la escritora vitoriana y las conversaciones entre ambas sirvieron para dotar de contenido al proyecto original, que también se inspiró en la obra de José Miguel de Barandiaran, Rosa Iziz, Félix Placer y Ana Iziz. «Hemos estado hablando de darle continuidad a lo que narra 'Ahoz aho', por dónde puede discurrir esta segunda parte... En esta ocasión, nos gustaría centrarnos en algunos episodios más concretos de la historia», avanza Irantzu Lekue a EL CORREO. «De todos modos, al tratarse de un mural colaborativo, la idea final que plasmemos sobre la pared surgirá de todas las propuestas que se planteen», subraya.

Precisamente, esa participación se canalizará a través de la 'tormenta de ideas' que se desarrollará en los próximos días en ARTgia, el espacio de creación y exposición dirigido por Lekue. «En principio, nuestro plan es abrir, desde el lunes y hasta el miércoles, una fase de trabajo en la que se compartirán ideas y se comenzarán a dibujar los bocetos hasta confeccionar el elegido. Y, si el tiempo lo permite, nos gustaría comenzar a limpiar, sanear y dar los tratamientos necesarios a la pared, a partir del jueves, para empezar a pintar lo antes posible. De paso, aprovecharemos también para dar pequeños retoques al primer mural. Se ha caído la pintura en varios puntos; creemos que por algunos golpes de pedales o de bicis», apostilla Lekue.

Tres detalles del mural ubicado en la calle Federico Baraibar de Vitoria. / Nuria Nuño

En su momento, 'Ahoz aho' se llevó a cabo gracias a la participación de personas de edades, orígenes y religiones diferentes, porque, el objetivo, recuerda su promotora, «era no sólo mejorar el barrio y embellecerlo, sino también reforzar la comunidad». De hecho, el proyecto nació con vocación por integrarse en el entorno, en todos los sentidos, natural y social. Esta vez, la iniciativa surge auspiciada por Gauekoak, el programa municipal de ocio y cultura dirigido a jóvenes de entre 16 y 30 años. «Al contar con su patrocinio, nos centraremos más en la juventud. Sin embargo, continúa siendo un proyecto participativo abierto a todo el mundo», aclara la artista vitoriana.

El 5 de mayo, la inauguración

Así, todos aquellos que estén interesados en brindar sus ideas o que se animen a coger pinceles y brochas para que el mural tome forma y color, pueden ponerse en contacto con la impulsora de esta propuesta cultural enviando un correo electrónico a la dirección iralekue@gmail.com Quienes lo prefieran pueden también acercarse a la sede de ARTgia, en el número 41 de la calle José Lejarreta, para contribuir con sus propuestas o presentarse como voluntarios.

Aquellos que se sumen para dar continuidad a esta creación artística podrán hacerlo en alguno de los turnos de mañana y tarde que se establecerán hasta el próximo 4 de mayo, fecha prevista para la finalización del mural. Eso sí, no habrá que esperar mucho tiempo para su inauguración; fijada para el 5 de mayo, a las 11.30 horas. Esta propuesta forma, además, parte del Sugar Kultur Fest, nuevo certamen que se desarrollará en el barrio de Judimendi entre el 15 y el 22 de abril; y que aglutinará más de cincuenta actividades, entre charlas, conciertos y talleres.

Entre todos los que unan sus manos en las labores de limpieza de la pared y de pintado del diseño, cubrirán una distancia de 20 metros de longitud. Esta segunda parte del mural conectará con el punto donde terminó 'Ahoz aho' y tomará la curva de Federico Baraibar hasta internarse en la calle Errekatxiki. «El dibujo alcanzará aproximadamente hasta el primer árbol», detalla Lekue.

Dado que, en esta ocasión, el tramo de muro que se pintará tiene mayor altura que el anterior, será necesario «alquilar un pequeño brazo articulado para poder acceder a las zonas más altas; y habrá que recurrir a arneses y escaleras. Eso sí, los voluntarios que participen se quedarán pintando en la zona baja para evitar riesgos», puntualiza la joven creadora contemporánea.