Dos multas de 720 euros por tener nueve perros y cinco caballos en condiciones «lamentables» en Labastida

Dos personas reciben respectivamente dicha sanción económica por tener a los animales sin acceso a agua ni comida y en una situación de abandono en una parcela de su propiedad

G. C. | AGENCIAS

Dos vecinos de Labastida deberán pagar 720 euros de multa respectivamente por tener a nueve perros y cinco caballos en condiciones de alojamiento «lamentables» y «antihigiénicas» en chabolas precarias de una parcela de su propiedad. Los animales, sin acceso a agua ni comida, se encontraban en situación de abandono que provocó «manifiesta delgadez» en varios de ellos.

Los dos acusados tenían en la parcela nueve perros de distintas razas (stanford, alemán y mestizo de galgo), dos yeguas y tres potros, según consta en la sentencia. La jueza constata la «situación de abandono» de estos animales, que en el momento en que intervinieron los técnicos de la Diputación Foral, no tenían a su alcance ni agua ni comida, lo que le lleva a concluir que su manutención era «deficiente».

Los animales estaban encerrados en chabolas precarias que no reunían «las mínimas condiciones de salubridad» -algunas tenían huesos y restos de animales-, varios ejemplares presentaban heridas o lesiones, otros estaban encadenados y la mayoría presentaban signos de manifiesta delgadez. El fallo establece que los dos acusados violentaron la integridad física y psíquica de estos perros y caballos, ya que de manera «consciente» no se ocuparon de ellos, con lo que cometieron un delito de abandono animal.

Sostiene la jueza que no se ha demostrado de manera suficiente el delito de maltrato que pedía el fiscal -y que acarrea penas más duras- porque las pruebas se limitan a un informe sobre el aspecto externo de los perros y caballos, pero no se ha efectuado un examen veterinario exhaustivo que pudiera revelar que además de no haberlos atendido, les hubieran infligido lesiones. Por ello, la condena a los acusados se queda en sendas multas de 720 euros y una inhabilitación de siete meses y medio para poder desempeñar un trabajo que tenga relación con animales.