El Movimiento Feminista llama a paralizar Euskadi el 8 de marzo

Alrededor de 70.000 personas se manifestaron en Vitoria el 8 de marzo del año pasado. /Rafa Gutiérrez
Alrededor de 70.000 personas se manifestaron en Vitoria el 8 de marzo del año pasado. / Rafa Gutiérrez

Colectivos de mujeres organizan una huelga de cuidados, empleo, pensionistas, estudiantes y consumo con el objetivo de que «todo esté cerrado»

Judith Romero
JUDITH ROMERO

Aún faltan dos meses para el próximo 8 de marzo, pero los colectivos feministas de Euskadi ya se han puesto manos a la obra para lograr que sea tanto o más multitudinaria que el año pasado, cuando alrededor de 70.000 personas se manifestaron en las calles de la capital alavesa. Este miércoles el Movimiento Feminista de Euskal Herria ha presentado algunas de las más de 25 reivindicaciones con las que esperan interpelar a las instituciones y a toda la sociedad.

«Nos hemos reunido con diferentes colectivos con el objetivo de elaborar un dossier conjunto con los motivos que nos llevan a tomar las calles el 8 de marzo», ha afirmado una de las portavoces del colectivo, quienes se han referido a sí mismas como «mujeres con asterisco –mujeres*-, trans y bolleras». Invitan a toda la sociedad a manifestarse manifestarse el próximo viernes 8 de marzo bajo el lema 'Heteropatriarkatu kapitalistari planto!' (Planto al heteropatriarcado capitalista). Las feministas han elegido reunirse junto al espacio Talka, es decir, el palacio Álava-Velasco, que permanece okupado desde hace un mes y al que acaban de cortarle la luz.

«Queremos llevar a cabo una huelga en cinco ejes, los cuidados, el empleo, los pensionistas, los estudiantes y el consumo», han enumerado. Entre sus peticiones se encuentra un nuevo pacto social que garantice la igualdad y visibilizar a las «empresas vampiras» que se enriquecen «gracias a la explotación de las trabajadoras del hogar». Además de movilizar a pueblos y ciudades, esperan que quienes desempeñen labores de cuidado cuelguen sus delantales en el balcón como ya ocurrió el año pasado, y que quienes se adhieran a la huelga luzcan brazaletes y chapas morados.

«Llamamos a no consumir, el 8 de marzo queremos romper con la normalidad diaria, el objetivo es que esté todo cerrado», han resumido las representantes del Movimiento Feminista. También se han referido a quienes «intentan convertir el feminismo en un producto más» o «intentan utilizarlas con fines partidistas».

Implicación masculina

Las feministas también han hecho un llamamiento a los hombres para que apoyen la huelga. «Si eres hombre la prioridad es que te hagas cargo de los trabajos domésticos y de los cuidados, no que te movilices», les invitan. En caso de que decidan manifestarse, deben «ponerse atrás sin dar órdenes ni explicaciones». Entre otras sugerencias se encuentran hacer uso del permiso de asuntos propios para estar disponible, cerrar los negocios, «cuidar de los hijos de tus amigas» o «tomar conciencia de vuestros privilegios». Otra de las peticiones del Movimiento Feminista es terminar con el racismo, por lo que esta tarde se sumará a la concentración convocada a las 19.00 en la plaza de la Virgen Blanca para denunciar el incidente racista que se vivió en el interior de un autobús de Tuvisa la semana pasada.

 

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